¿Qué dificultades se encuentran los cantantes profesionales?

La vida del cantante profesional tiene sus complicaciones, ¿verdad?

El Sensei del Cantante se las sabe todas y quiere ayudarte a llevar mejor tu carrera artística.

¿Quieres saber qué hay para ti en el episodio de esta semana?

3 imprescindibles para llevar mejor tu carrera como cantante profesional

  • Conoce las dificultades con las que te encontrarás o te estás encontrando.
  • Descubre las obligaciones que tienes con o sin discográfica.
  • Aprende a que tus opiniones cuenten.

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Transcripción del episodio

Si eres cantante profesional, significa que vives de cantar.

Ya tengas una discográfica con la que hayas firmado un contrato o seas profesional autónomo.

Desde fuera, parece que tu vida sea ideal, pero ambos sabemos que la vida del cantante profesional también tiene sus dificultades.

No todo el mundo está hecho para esto y hay que tener muy claro a qué te enfrentas.

Es muy importante que si estás a punto de firmar un contrato discográfico lo estudies bien y veas qué obligaciones tendrás que cumplir y durante cuánto tiempo.

Hay 5 dificultades que van a acecharte

Dificultad #1: Las expectativas que generas son demasiado altas

La gente espera de ti la perfección a nivel vocal, pero ser profesional no es equivalente a eso.

Aunque suenes bien, también tienes cosas que mejorar y necesitas hacerlo lo más rápido posible.

Y puede que algunas de las cosas que tienes que mejorar a nivel técnico sean muy importantes, tanto como para evitar daños vocales.

El problema es que ese tipo de cosas suele requerir que pases por un proceso de adaptación durante el cual puedes no sonar bien. Y no te puedes tomar la libertad de que eso pase.

Pero tampoco puedes tomarte la libertad de poner en riesgo tu voz, al fin y al cabo, vives de ella.

Dificultad #2: Tu identidad como artista es demasiado fuerte

Una vez consigues dar con una identidad artística es peligroso que salgas de ella.

Es cierto que hay muchos artistas que se reinventan y cambian de un disco a otro, pero sin duda con eso corren el riesgo de que la nueva identidad no guste tanto como la anterior.

Y sí, lo importante es que te gustes a ti mismo, eso siempre va a ser así, pero en tu caso, vives de ello, por lo que lo realmente importante es que puedas seguir haciéndolo.

Además, depende cómo, no tienes la libertad de cambiar como te gustaría, ya que has firmado un contrato por el cual te pueden obligar a según qué cosas.

Y eso nos lleva al siguiente punto:

Dificultad #3: No puedes tomar tus propias decisiones

Como artista, sobre todo si eres famoso o tienes un contrato discográfico muy grande, eres la cara de un proyecto, pero no eres todo el proyecto.

Detrás de ti hay muchas personas implicadas.

Entrenadores vocales, asesores de imagen, entrenadores personales, dietistas, profesores de baile, …

La lista es larga.

Todos ellos están dedicados a crear el mejor producto posible.

Tú sólo eres la cara que hay delante, pero todos ellos son los que están dando forma a un producto.

Muchas veces te encontrarás con que tus ideas son rechazadas, así que no puedes decidir lo que quieres hacer, tienes que seguir órdenes de todo el mundo.

Te dirán cómo trabajar tu voz, pero también te dirán qué comer, qué vestir, qué decir… y así con todo.

Dificultad #4: Te llevan al límite

Cuando grabas un disco o un single todo tu equipo busca el mejor producto posible.

Así que van a exprimirte o forzar la máquina hasta conseguir un sonido concreto que sea lo más comercial posible.

Van a utilizar ajustadores de tono y a llevarte al límite de tus posibilidades.

El problema es que luego no puedas conseguir eso en directo.

Y tus fans van a esperar que lo hagas, no les puedes decepcionar.

Lo que suele pasar es que en los conciertos tu equipo ajustará las canciones para que las cantes en tonos más graves.

Pero te sentirás un poco en la cuerda floja.

Si en una entrevista te piden que cantes algo a capella, siempre tendrás miedo de hacerlo mal.

Eso genera mucha inseguridad e incertidumbre.

Dificultad #5: Nunca puedes bajar la guardia

Cuando trabajas para una discográfica, en cierto modo es más fácil, porque como dirigen toda tu vida no tienes tanto miedo a fastidiarla como si vas por libre.

Por un lado, un artista no puede ofrecer siempre lo mismo, porque si no hay ninguna evolución en tu trabajo, tu público se acaba aburriendo de ti.

Pero por otro lado, cuando cambias algo que estaba funcionando te arriesgas a que deje de funcionar.

Las discográficas tienen gente que se dedica a analizar las tendencias del mercado, con lo que para ellos el riesgo es menor. Saben lo que vende en este momento en concreto.

Tú, yendo por libre no sabes eso, así que te arriesgas más.

Te interesa cumplir objetivos concretos

Sea como sea, tanto si tienes discográfica como si no, tienes que cumplir unas pequeñas reglas o más bien seguir unas rutinas para mantener tu estilo de vida.

Si tienes discográfica, ellos te obligarán por contrato a seguir esas rutinas, pero si no la tienes, yo te aconsejo que te plantees seguir esas mismas rutinas.

Debes entrenar tu voz

Como te decía antes, que estés viviendo de tu voz no implica que seas perfecto a nivel vocal.

Pero ya no sólo es eso.

Tu voz trabaja de dos formas que pueden ser paralelas o no.

Una es la forma estrictamente técnica.

En la que cumples todas las normas y no te desvías nunca de una técnica vocal perfecta, manteniendo una laringe estable y una compresión cordal media durante todo tu rango.

Y la otra es la forma artística.

En la que puedes desviarte de la técnica en pro del estilo o la interpretación.

Para un artista lo más importante es mantener la forma artística o interpretativa al máximo nivel posible.

Sin embargo, no tener bien afianzada la parte técnica pone en riesgo tu voz.

Porque como te decía antes, al interpretar puedes doblar un poco las reglas técnicas, pero de ti depende que sepas cómo volver al camino correcto.

Si sólo practicas doblando las reglas, ¡se quedarán dobladas!

Encarecidamente te recomiendo que no seas autodidacta con esto. Necesitas un profesor que sepa ver cómo llevarte de vuelta al camino recto todas las veces que sean necesarias.

Debes cuidar tu aparato fonador

Esto es tu responsabilidad, porque se trata de tu medio de vida.

Ya sea por contrato, o no.

No te interesa fumar, ni beber alcohol en exceso porque eso pone en riesgo tu voz.

También debes vigilar lo que comes para no sufrir de reflujo.

Sé que pueden parecer muchos sacrificios, pero tu medio de vida depende de mantener tu voz en el mejor estado posible.

Debes cuidar tu imagen

Los artistas tenéis una imagen que dar.

Esa imagen ha de ser mantenida y actualizada a lo largo de vuestra carrera, así que es muy normal tener asesores de imagen, estilistas y demás que te dirán qué ponerte, cómo peinarte, y un largo etcétera de cosas.

Si no tienes un contrato discográfico que te obligue a ello, igualmente sería interesante para ti tener un asesor de imagen de tu confianza que te ayude a dar la mejor versión de ti.

Al fin y al cabo, aunque yo estoy muy de acuerdo en que la belleza está en el interior, cuando alguien no te conoce no tiene más referencias que tu exterior, y eso es lo primero que van a ver de ti.

No te conformes

Al leer las cláusulas del contrato no tengas miedo de pedir cambios.

Si hay cosas que te parecen abusivas o que quieras cambiar, proponlo.

Quizás te digan que no y no tengas nada que hacer, pero es posible que puedas negociar algunas cosas que harán tu vida más fácil o tu carrera más segura.

Para mí, lo más importante es que puedas elegir a tu equipo. En especial a quien entrene tu voz.

Está bien que te propongan a alguien y pruebes, pero al menos deberías tener la libertad de cambiar si no te convence o no te gusta.

Porque tienes derecho a poder seguir creciendo a nivel vocal y a mantener tu voz a salvo.

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