La magia de la voz está en lo que no ves pero sí sientes

Plazas agotadas

Los bosques son sitios curiosos. Algunos dicen que son mágicos.

Pero sólo si prestas atención al detalle.

De un primer vistazo ves los troncos de los árboles.

Tan grandes y robustos…

Si respiras y miras más profundamente, bajas al primer nivel.

Empiezas a apreciar más detalles, como todos los surcos de la corteza del árbol.

Es curioso cómo fijar la atención en algo tan pequeño, relaja.

Puedes bajar un nivel más de detalle si respiras y vuelves a mirar profundamente.

Más profundo.

Ahí es cuando te das cuenta de que en la base de los troncos de los árboles hay musgo.

Dicen que el musgo aparece con más frecuencia en la cara norte de los árboles… y tal vez empieces a imaginar por qué…

Respiras profundamente otra vez, y empiezas a entender por qué los bosques son mágicos.

Hay mucha paz en ellos.

Bajas un nivel más.

Es muy curioso cómo esa paz del bosque se contagia tan fácilmente a los humanos.

A veces simplemente recordando el bosque con atención.

A veces simplemente respirando y mirando más profundamente…

Bajando un nivel más.

Hasta llegar a ver las gotas de rocío en la hierba que rodea el árbol.

Esas gotitas tan pequeñas, apenas visibles para el ojo humano, pero que sin ellas la vida no sería posible.

A veces sólo es necesario respirar y mirar profundamente el detalle.

En el detalle están los grandes cambios, los cambios que dan la vida.

Y cuando aplicas esta mirada profunda a la voz… descubres que hay un detalle que lo cambia todo: la lengua.

Especialmente en las partes que no podemos ver a simple vista.

Taller “Lo Que No Ves”

Mirando profundamente la influencia de la lengua en la voz, puedes aprender cómo cantar con una voz mucho más bonita.

Mucho más cómoda.

En muchos casos, puedes solucionar la causa por la que no puedes llegar a cantar notas agudas.

Muchos pensaron que la lengua y las cuerdas vocales no están conectadas porque están demasiado lejos.

Pero la verdad es más profunda de lo que parece…

Las copas de los árboles también están muy lejos de las gotas de rocío del suelo, pero no podrían existir sin ellas.

Se marchitarían.

La lengua afecta del mismo modo al sonido de nuestras voces, y aprender a controlarla es fundamental para cantar con libertad, expresión y sin dolor.

De lo contrario, la voz se marchita.

La lengua es muy grande. Cualquier tensión innecesaria en ella provoca que los músculos a su alrededor también se tensen.

Normalmente, esa tensión afecta a las cuerdas vocales, el origen mismo de la voz.

Esto genera una lucha constante que es imposible ganar y que frustra a muchos cantantes.

Pero hay una forma de liberarte, y la veremos en el Taller “Lo Que No Ves”.

Día, hora y lugar

Sábado 31 de mayo, de 11h a 17h.

Pararemos para comer de 13.30 a 15h.

Lo haremos en la sala MOOD espai (muy cerca de Plaza de España y a 15 minutos a pie de Estación de Sants).