¡Consigue el poder de Odín para cantar como un vikingo!

cómo cantar como un vikingo

Más vale maña que fuerza dicen… pero la fuerza mola 🙂

¡Y en eso nadie gana a los vikingos!

En este episodio de El Sensei del Cantante hemos invocado a Odín, Thor, Freyja, y algunos dioses nórdicos, para que nos echasen una mano para traspasarte un poco de poder vikingo 😛

¿Qué salvajadas tienes en episodio?

  • Poder nórdico vocal, por supuesto.
  • ¿Cuáles son las razones que te impiden cantar como un vikingo?
  • Requisitos para que los dioses te otorguen su poder.
  • Ver cómo una fiesta de caché se convierte en algo más… o_O

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Transcripción del episodio

Depende del estilo que te guste cantar puede que sientas que hay cosas que te gustaría hacer con tu voz pero que no puedes.

Y es que cantar no sólo es afinar nota tras nota en una secuencia perfecta.

Hay que ponerle intención.

Sacar al vikingo que llevas dentro a veces cuesta, pero aquí estamos para solucionar eso.

Objetivo

Mi objetivo para este episodio es contarte qué necesitas para poner en tus interpretaciones esa intención.

Y por otro lado, darte algunas herramientas para que lo practiques.

¿Por qué te cuesta hacer el vikingo?

Yo he discernido cuatro posibles razones:

#1: Tienes una voz airosa

Cuando intentas poner más volumen o hacer cambios de intensidad sin una buena aducción de tus cuerdas vocales lo más frecuente es que te acabes haciendo daño.

No es nada sano que lo hagas a golpes de presión de aire.

#2: Simplemente no te atreves

Puede que incluso te de vergüenza cuando estás a solas porque te juzgas a ti mismo.

Debes aprender a salir de ese círculo, porque si no lo haces te perderás muchas cosas interesantes y divertidas que podrías hacer en tu vida.

#3: El control

Quieres tenerlo todo tan bajo control que no te quieres desviar lo más mínimo por si acaso de repente se te desafinara una nota o pudieras forzar tu voz.

#4: Te falta energía

Hay personas a las que les cuesta más que a otras sacar la energía necesaria para hacer las cosas y parece que no van a poder conseguirlo nunca.

Pero si es tu caso, yo sé que también hay un vikingo dentro de ti y lo vamos a sacar de paseo. ¿Te apuntas?

Así me gusta, porque el primer paso para convertirte en vikingo es querer serlo.

¿Cómo te conviertes en vikingo?

Te tienes que convencer a ti mismo de que quieres probar a cambiar, que quieres dejar salir a esa parte de ti por un ratito.

No importa nada.

Nadie te juzga.

Ahora que tenemos la parte psicológica solucionada, vamos a ver cómo podemos conseguirte una voz más potente.

O poder ponerle potencia cuando tú quieras.

¡Espera, espera! Que aumentar la potencia no significa gritar.

Y no sólo se tiene que aumentar en las notas agudas, también en las graves.

Es más, vas a tener que empezar por las graves.

Una voz de pecho más sólida nos da unos mejores agudos a la larga.

Para ganar ese cuerpo extra en tu voz de pecho, hay 3 cosas que debes trabajar.

#1: Eliminar el aire

Ya te lo decía al principio, una voz airosa no te ayuda a la hora de dar más potencia.

Es el resultado de unas cuerdas vocales que no se juntan lo suficiente.

Al ser débil o frágil, una voz airosa te hace muy difícil lo de poner intención, lo máximo que puede llegar a ser ese tipo de voz es dulce, pero si estás aquí porque quieres sacar a ese vikingo que vive dentro de ti, eso no es lo que quieres.

¡Ei! ¡Que eso no significa que nunca más puedas volver a cantar con una voz dulce!

No, no, no: si consigues sacar al vikingo lo puedas volver a encerrar siempre que quieras! Estará bajo tus órdenes.

Lo que necesitas es tener control sobre los músculos que juntan tus cuerdas vocales, porque de esta manera, ni apretarás demasiado ni demasiado poco.

Has oído bien: Apretar demasiado tampoco sería lo más adecuado, así que tenemos que conseguir una aducción media. ¡El punto justo!

Para que tengas un punto de referencia, vamos a hablar de los dos extremos.

Cuando aprietas demasiado tienes una sensación similar a cuando levantas algo muy pesado y tienes que hacer un esfuerzo.

Si intentas cantar así vas a acabar reventado, hay demasiado músculo y tienes que hacer demasiado esfuerzo para moverlo.

Y el otro extremo es cuando susurras, sale casi todo aire y no hay cuerda vocal.

Si cantas así, también vas a acabar para el arrastre, hay demasiado poco músculo y tienes que poner demasiado aire para conseguir sonido, lo que te deja como si estuvieras en pleno ragnarok.

El punto medio de aducción para tus cuerdas vocales no es éste (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO) ni tampoco éste (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO), sino que es éste (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO).

Puedes utilizar este sonido para hacer un ejercicio como éste, intentando mantener el mismo nivel de aducción todo el rato.

(ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO).

#2: Ganar volumen

Lo segundo que tienes que hacer para ganar ese cuerpo extra en tu voz es ganar volumen.

Tienes que poder cantar más alto o todo el rato o en un momento puntual.

Y no sólo tenemos que reservar esa subida de volumen para los agudos.

En las notas graves también queremos más volumen, ¡porque somos vikingos y vikingas!

Y de hecho, como te dije al principio, tenemos que empezar por ahí.

Para subir el volumen no tienes que gritar.

En serio, ¡no lo hagas! porque eso te puede hacer daño.

Gritar: caca, gritar es igual a desequilibrio y tú puedes ganar volumen conservando el equilibrio.

¿Recuerdas lo que es el equilibrio? Episodio 21 de El Sensei del Cantante.

Resumiendo: Que si aumentamos la presión de aire, hemos de aumentar también la masa de cuerdas vocales.

Vamos a exagerarlo un poco:

Si eres una chica, pon voz de chico y si eres un chico, pon voz de hombre y si eres un hombre… pues… ¿voz de kraken?

Vale, vale, vamos a ver un ejemplo con un ejercicio.

Con mi voz normal sería (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO) y con voz de hombre sería (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO)

Y como yo no soy un hombre, ¡me libro de hacer voz de kraken!

Los chicos, podéis jugar a este juego en este tono (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO)

Y una vez tengas todo eso conseguido, te queda el tercer punto, lo más difícil.

#3: Ponerle feeling

Hacer el vikingo.

Pero a ver, lo primero es lo primero: realmente te tienes que creer que eres un vikingo si quieres cantar como tal.

Ahora estás actuando, no estás diciendo una secuencia de notas perfectas.

Yo te doy permiso para hacer el papel de tu vida y los demás oyentes también, así que date permiso tú también, ¿vale?

No sé, métete en el papel, lo que haga falta.

Igual te sirve ponerte la alfombra de pieles por la espalda (¡piel sintética, por favor!).

Aunque parezca una chorrada, esto a mí me ayudaba mucho.

Ahora, después de mucho, mucho practicar, ya no lo necesito.

No, ¡no llevo el perfume de grabar podcast!

El segundo punto, super importante para darle feeling a la canción, es saberte la letra.

Si quieres interpretarla bien, te la tienes que saber, y no sólo sabértela.

Tienes que entenderla, ¡no te vale estudiártela como un loro!

Tienes que hacerla tuya, que parezca que todo esto te ha pasado a ti.

Es más, tú te tienes que creer que todo eso te ha pasado a ti.

Es posible que tengas que dedicarle un tiempo a empatizar con esa letra y asociarla a algo en tu vida que tenga relación.

Por último, tienes que seguir el tempo.

Es esencial que vayas al mismo ritmo que la canción, ni más despacio ni más rápido.

Realmente tiene que encajar en el momento adecuado.

Puedes practicar cortando el aire, haciendo la canción lo más en staccato que puedas, como en este ejercicio.

(ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO)

No significa que luego la tengas que cantar así, pero verás como le da mucho juego y es una herramienta que tienes si quieres hacer que una parte de la canción tenga la fuerza del martillo de Thor.

Así que agarra tu hacha y corta con ella el viento.

Imagen: AtribuciónNo comercial Algunos derechos reservados por luis-lusco

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