El ego de los profesores de canto y la docencia podrida

ego de los profesores de canto

Que tengas épocas de desánimo con tu voz es normal.

Entrenar la voz y mejorarla no es tarea fácil, y a veces puedes verlo todo un poco negro, aunque si sigues adelante también tendrás tus épocas de recompensa.

Lo que no puede ser es que no tengas motivación y tu autoestima esté por los suelos por culpa del ego de muchos profesores de canto y de su ignorancia sobre cómo enseñar voz.

¿De qué quiero hablarte en este episodio?

Te voy a explicar varios comportamientos muy comunes de profesores de canto que son dañinos para sus alumnos.

He incluido algunos que me han explicado, pero sobre todo he querido incluir casos que me han ocurrido a mí, para explicártelos de primera mano.

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Transcripción del episodio

Este episodio me toca muy de cerca, por lo que va a ser un poquito más largo de lo habitual.

El panorama de la enseñanza de canto está en un estado lamentable, llena de egos, ignorancia y arrogancia por todos lados.

Si llevas algún tiempo haciendo clases de canto, estoy seguro de que ya te has encontrado con cosas que te han hecho sentir mal, y es posible que hasta hayas asumido que es algo normal y que forma parte del proceso.

Pues no, no forma parte del proceso, o al menos no debería.

Nosotros preferimos fomentar la motivación y el progreso en vez de minar la autoestima de nuestros estudiantes.

Si por alguna razón no te sientes cómodo o cómoda con tu profesor de canto, escucha atentamente este episodio, porque quiero ayudarte a detectar comportamientos que no son ni normales ni buenos para ti.

Con esa información podrás decidir si quieres cambiar de profesor o no.

Para los que su tiempo es más importante que el tuyo

A una clase de canto se va a trabajar, no a charlar.

Un par de minutos de charla inicial para ver cómo ha ido la semana está bien: dudas que te hayan surgido, cómo te encuentras hoy, etc.

Pero hay que ponerse manos a la obra para aprovechar el tiempo, porque cuanto más afines el tiro durante la clase, de forma más eficiente podrás trabajar luego en casa, que es lo más importante.

También está bien hacer un par de pausas durante una clase de 60 minutos, cada una de 30 segundos o de 1 minuto, tanto para descansar un poco como para estar seguros de que ves claro lo que estamos trabajando y el por qué.

Lo que no puede ser es que tu profesor de canto se te ponga a contar su vida o a enseñarte lo bien que canta él una canción.

He oído historias de todo tipo:

Profesores que se ponen a discutir con sus alumnos el panorama político actual, llegando a causar discusiones bastante acaloradas sobre el tema.

O profesores que están pasando una mala racha y se desahogan con los alumnos.

O profesores que han sido padres o madres y no paran de contarles todo lo que hace su hijo.

O profesores que ven conspiraciones por todas partes y se las cuentan a sus alumnos.

O profesores que se han comprado una casa nueva y les explican a sus alumnos cómo es y todo lo que van a hacer.

Algunas de estas historias las he sufrido yo mismo, llegando a estar una clase entera de 60 minutos escuchando a mi profesor hablar de estas cosas.

¿Por qué no dije nada? Supongo que porque era joven y por educación, y sé que a muchas otras personas les pasa lo mismo que me pasó a mí.

Si tu profesor quiere ser además tu amigo, que lo haga fuera de horas de clase.

Los que no dedican tiempo y esfuerzo a mejorar sus conocimientos teóricos y prácticos

Hoy en día es muy rara la profesión en la que no tengas que estar renovándote constantemente, o como mínimo cada cierto tiempo.

Si eres constructor, aparecen materiales nuevos.

Si eres mecánico, aparecen tecnologías nuevas.

Si eres informático, aparecen programas nuevos.

Y si eres profesor de canto, el entendimiento de la voz avanza y aparecen enfoques nuevos.

A mi modo de ver, la mejor forma de mejorar como profesor de canto es la misma que la de mejorar como cantante: tener un mentor.

A lo largo de los años hemos recibido correos electrónicos de personas que nos preguntan si es bueno que su profesor de canto tenga su profesor de canto, y la respuesta es “por supuesto que sí”.

¿Quién dijo que los profesores de canto no pueden tener un profesor de canto?

Quien vea esto como una pega es que no entiende que los profesores no son dioses.

Que tu profesor de canto se siga formando continuadamente es algo bueno, tanto para él o ella como para ti.

Los que no dedican tiempo y esfuerzo a mejorar sus propias voces

Formarse como profesor de canto no sólo consiste en seguir aprendiendo más sobre la voz, su funcionamiento y su aplicación docente.

También implica seguir trabajando en tu propia voz para seguir mejorándola.

Esa es la única forma de entender realmente todo lo que vas aprendiendo.

Los que tienen que estar siempre por encima de ti

Ser el profesor no te hace superior al alumno en ningún sentido.

Pero parece que hay profesores que no lo ven así.

Si te lo has encontrado tú también, sabrás a que me refiero. Si no, te lo ejemplifico con algo que me pasó a mí:

Estaba haciendo un ejercicio en mi clase de canto siguiendo las indicaciones de mi profesor, y poco a poco me iba llevando a notas más agudas.

Hasta aquí, todo normal.

El caso es que empecé a subir y subir a notas cada vez más agudas. No sé hasta que nota llegué, porque yo por aquel entonces no tenía ni idea, pero era muy agudo.

Entonces mi profesor paró y me dijo: “Esto es muy agudo. Llegarás a cantar más agudo que yo.”.

Para mí, eso fue una alegría inmensa.

No por que fuese a cantar más agudo que mi profesor o no, si no porque el estilo que yo quería cantar requería notas muy agudas.

Mi alegría fue bastante obvia. “¡¡Qué bien!!”, dije.

A lo que mi profesor ser apresuró a decir: “Bueno bueno, pero yo tengo la voz más controlada.”

BOOM.

Toda mi alegría se derrumbó y me dio un buen bajón.

Lo que dijo era totalmente cierto, pero… ¿en qué me iba a ayudar darme tal palo?

He pensado muchas veces en ese momento a lo largo de los años, y sólo puedo achacarlo a su ego, porque lo vi en su cara: le daba rabia que yo pudiera ser mejor que él en algo.

Está bien que no te doren la píldora y te metan pajaritos en la cabeza, pero eso no es enseñar.

Eso es desanimar.

Los que en vez de utilizar la empatía y el ánimo, utilizan la agresividad

Hay personas que piensan que animar a las personas y decirles lo que están haciendo bien es hacer la pelota y mentirles.

Piensan que decir la verdad y ser sincero es lo mismo que ser desagradable y hacer críticas destructivas.

La motivación es algo muy importante cuando quieres aprender algo, y un profesor debe saber eso.

Especialmente un profesor de canto, porque todos tenemos muchos complejos con nuestras voces, y cualquier crítica nos la tomamos como algo personal y dañino.

Cuando todo te sale bien en tu clase de canto esto no suele ser un problema, porque tu profesor se puede colgar las medallas.

Pero cuando algo no te sale… se pone nervioso.

Cuando un ejercicio no te sale, el profesor tiene que tener el suficiente conocimiento y herramientas como para darte otro ejercicio que sí te funcione.

De hecho, es su función principal, porque si no, ¿qué diferencia hay entre hacer clases con un profesor o coger cualquier ejercicio de Internet o de un libro?

El caso es que he vivido situaciones en las que el profesor se pone agresivo y me ha llegado a decir con tono enfadado: ¿pero por qué lo haces mal?

Créeme, yo no iba a clase para hacerlo mal a propósito, y seguro que tú tampoco.

También tengo otra anécdota de cuando empecé con un profesor de canto.

Le comenté las dificultades que yo sentía y me pidió que se lo enseñara.

Lo que hice le gustó, pero lo hice a un volumen muy muy bajo, por lo que me pidió que subiera el volumen, y entonces me salió de forma desastrosa.

Sus palabras fueron: ¿Pero por qué lo cambias?

Es evidente que yo no lo hacía mal a propósito, y él debería haber sido capaz de ayudarme, pero no fue el caso.

Es muy egocéntrico pensar que el problema está siempre en el alumno en vez de pensar en soluciones alternativas que sí puedan ayudarle.

Como efecto añadido, esto puede tener un impacto negativo en la autoestima del alumno.

Los que hacen que tus logros sean sus logros

Estos profesores lo que hacen es medir su éxito utilizando a sus alumnos que mejor cantan para exhibirlos en todas las actuaciones que puedan, aunque esos alumnos lleven con ellos 2 semanas.

Dicho de otra forma, si alguien que canta bien viene a estudiar con ellos, lo exhiben y se atribuyen el mérito.

Los que no lo hacen tan bien, quedan relegados a un segundo plano.

Recuerdo a un profesor de Esther que le dijo al poco tiempo “tú eres mi caballo fuerte”, cuando él no había hecho nada para ayudarla.

Cuando minan tu autoestima de forma gratuita

Esto me saca de mis casillas.

A mí me costó muchísimo tiempo conseguir afinar al cantar, por lo que a veces hacía cosas un poco raras cuando cantaba o incluso cuando hacía ejercicios.

Hubo un caso en el que hice una escala menor en vez de la escala mayor que me estaba pidiendo mi profesor, y su reacción fue la de reírse y decirme con tono sarcástico: hombre, es interesante lo que has hecho.

O aquellas tantas veces que desafinaba la primera nota de una escala porque siempre empezaba un poco más agudo.

La solución del profesor era pararme en seco y empezar a tocar la nota repetidamente, casi de forma compulsiva, así (EL EJEMPLO ESTÁ EN EL AUDIO), como si eso fuera a hacer que yo hiciera la nota correcta.

Lo que tenían que haber hecho estos profesores era:

Primero, hacerme consciente de lo que estaba pasando, cambiando el ejercicio para copiar lo que yo estaba haciendo.

Segundo, mostrarme la diferencia entre lo que yo estaba haciendo y lo que debía hacer.

Y tercero, llevarme de un punto a otro, ahora que sabía qué es lo que tenía que cambiar.

Es tan lógico que me parece estúpido tener que describirlo paso a paso…

Y de ejemplos como este tengo unos cuantos, pero pasemos al último punto.

Los que cuando no tienen la respuesta a una pregunta, te sueltan lo que les pasa por la cabeza

Los profesores de canto que no tienen a quien recurrir cuando tienen dudas, los que no tienen un mentor, son los que hacen esto.

Sufrí esto en varias ocasiones.

Está aquella vez en la que empezaba a conseguir cantar notas por encima del C4, pero mi voz sonaba con suciedad.

Pregunté a mi profesor y su respuesta fue: esa suciedad se va a ir limando con el tiempo, mientras acariciaba su mano haciendo el gesto de limar.

¡Como si mi voz fuera una tabla que hubiese que lijar!

Con los años aprendí que eso pasaba porque estaba forzando mi voz muchísimo, y toda esa constricción muscular impedía que mis cuerdas vocales vibrasen libremente y me generaba muchísima mucosidad.

También está aquella vez en la que al fin mi mentor actual me enseñó a aceptar mi voz de cabeza y a empezar a trabajarla, pero al mismo tiempo estaba haciendo clases con el profesor con el que estaba antes, cosa que no te recomiendo hacer nunca.

Con mi mentor estaba aprendiendo a que tenía que aligerar muchísimo mi voz para quitarme toda aquella tensión que tenía, y eso es lo que hice en la clase con mi anterior profesor.

En cuanto lo vio, me dijo: tú no tienes que hacer eso, ya no estás en ese punto. Dale con fuerza.

Y aquella fue la última clase que hice con él.

  • Maya dice:

    Gracias por explicar tus experiencias… muy a mi pesar tengo que reconocer que los que llevamos muchos años en el estudio continuo de la voz, ya nos hemos encontrado a este tipo de profesores que lo que hacen es que dejenlas clases la mitad de alumnos y los que seguimos nos hemos tenido que currar la autoestima destruida por por el profe. En mi caso encima fué el primero, por suerte luego encontré angeles de profesoras increibles y super formadas y fué entonces que me dí cuenta de como tiene que ser un /a profe de canto, especialmente de canto . Gracias!

    • Mil gracias por tu comentario, Maya! Es una verdadera alegría conocer historias felices 🙂 Me alegro mucho de que hayas conseguido encontrar a una profesora buena (en todos los sentidos 😉 )

  • Whitney dice:

    Vaya, estoy viendo clases de canto, y he cambiado tres veces de profesor. Y los tres han tenido la mayoría de estos problemas. De hecho, recuerdo que llegué a una clase, con una canción un poco movida (pero que al final con unos arreglos sencillos podía quedarme muy bien) y la reacción de uno de ellos fué «no puedes correr antes de gatear, ese estilo es muy fuerte para tí, tienes que cantar baladas o boleros», aún cuando el estilo musical que quiero aprender es totalmente lejano a esos géneros tan suaves. Me dolió mucho y salí llorando de clases ese día, porque había trabajado mucho esa canción en casa, desde escribir la letra (era un cover adaptado desde otro idioma) hasta los tonos. Sí existen estos profesores que pisan tu autoestima, te desmotivan y piensan que son los mejores del mundo mundial, y lamentablemente uno por principiante, cree que es totalmente normal y parte del proceso.

    • Ejerciendo de abogado del diablo diré que existen motivos técnicos para recomendar a un estudiante de canto cantar un tipo de canciones.

      Dicho esto, no sé si esa persona te lo dijo con esa motivación o no (aunque por lo que me cuentas y por todo lo que he visto hasta ahora me inclino a pensar que sí se creía el mejor del mundo mundial…), pero lo que sí sé es que no puedes salir llorando de una clase (a no ser que sea de alegría!).

      Muchos ánimos y espero de verdad que encuentres a un profesor de canto que sepa y QUIERA ayudarte.

  • Hernán dice:

    Muchas gracias.
    En cada episodio aprendo algo nuevo con ustedes

  • Angela dice:

    Hace poco he empezado a dar clases de canto con una profesora majísima. Distribuye el tiempo de la hora tan bien que se me pasa muy rápido. Los primeros minutos siempre es relajación y respiración, después vocalización y escalas y lo último canto. La verdad es que me encanta salgo de la clase eufórica y con ganas de volver. Si no hago bien un ejercicio me pone otro en un segundo. No perdemos nada de tiempo. Son los 25 euros mejor gastados y con más ilusión que me he gastado. La verdad es que teníais razón . Un profesor que te mire , que te evalúe, que te quite manías y tensiones es lo que te ayuda de verdad en el canto. Y que conste que en la primera clase que fue gratis ella me dijo que lo que había trabajado por internet lo había hecho bien . Que se notaba el trabajo y las cosas que había aprendido. Esto es en parte gracias a vosotros. Un abrazo

  • Emiliano dice:

    Desgraciadamente me ha tocado , ahora entiendo que que por ejemplo yo en lugar de ellos no tendría sus actitudes por que es muy feo como alumno padecerlas y la idea es sumar no restar , de hecho me han tocado 2 profesores que creo que a estas alturas hasta yo mismo tendría mas idea que ellos para ayudar a alguien a aprender a cantar, y es cierto me han tocado varios casos de los que nombras , el resultado final fueron 2 profesores y miles de frustraciones.

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