¡Sé mejor cantante! La perseverancia marca la diferencia

la perseverancia marca la diferencia

Nuestra mayor debilidad radica en darse por vencido. La forma más segura de tener éxito es intentarlo sólo una vez más – Thomas Edison

No soy mucho de poner citas, pero sinceramente creo que esta está realmente acertada 🙂

La vida es un poquito más fácil si no tienes pretensiones, si te conformas con lo que te ha tocado y vives el día a día.

Lo respeto, pero no soy de esa opinión.

Y me parece que si tú también trabajas duro por mejorar tu voz, tampoco eres de esa opinión 🙂

Pero claro, no siempre es fácil ser un «peleón», ¿verdad?

En este episodio de El Sensei del Cantante nos vamos a enfocar menos en la parte técnica para dar más protagonismo al modo de afrontar el aprendizaje para mejorar tu voz.

¿Qué conocimientos ancestrales del Sensei vas a descubrir?

  • Metodología Zen para no rendirte.
  • Ordenación Feng Shui de tu mente, para que tengas muy claro cuál es el proceso.
  • Técnicas Shaolin para que tu avance sea imparable.
  • Trance Arroz tres delicias, porque cada grano es único, igual que tú.
  • Cómo utilizar todas estas técnicas en el parque de atracciones… ^^’

Ahora también puedes seguir el podcast El Sensei del Cantante en Apple Podcasts, Google Podcasts, Spotify, SoundCloud y iVoox, desde tu navegador o smartphone.

Transcripción del episodio

¡La perseverancia lo es todo!

Bueno, todo todo, tampoco, pero sí es gran parte de la ecuación.

Aún y así, por mucha perserverancia que tengas, el camino para conseguir algo que vale la pena casi siempre es difícil y muchas veces apetece rendirse y dejar de luchar.

Esa es la razón

Por la cual me he marcado el siguiente objetivo: animarte a continuar, no con palabras bonitas, si no con consejos útiles.

¿Pero por qué ibas a necesitarlo?

Se supone que si te has metido en este berenjenal es porque te gusta cantar y eso significa que estás plenamente motivado.

Desafortunadamente, la realidad suele ser muy diferente: canciones que no te salen, notas inalcanzables, molestias, disfonías, dolores, … un sinfín de obstáculos que aparecen en el camino.

Pero la gracia, por llamarlo de alguna forma, está precisamente en esos obstáculos.

Sin obstáculos, todos seríamos unos cantantes muy buenos, por lo que todos seríamos mediocres.

Superar o no superar esos obstáculos es lo que separa el grano de la paja.

Pero el problema principal es que con la voz parece que esos obstáculos sean insalvables, cuando en realidad no lo son.

Si ya has empezado a andar el camino para mejorar tu voz seguramente todo esto ya lo sabrás, pero no por eso deja de ser más real esa frustración al encontrar dificultades.

¿Y cómo puedes enfrentarte a un obstáculo vocal, a esas dificultades?

Lo primero es importante diferenciar dos aspectos a trabajar: está el aspecto técnico y el aspecto mental.

El aspecto técnico dependerá de tu obstáculo en concreto, del nivel técnico, y demás cosas.

Ahora no nos vamos a centrar en eso, porque sería imposible.

Pero en el aspecto mental sí que nos podemos centrar, porque saber cómo enfocar la superación de obstáculos en tu aprendizaje es una herramienta que puedes utilizar siempre.

En mi opinión, lo más útil va a ser que tengas paciencia, porque aunque puedas empezar a superar un problema vocal en pocos minutos, no es tan fácil hacer que esa solución sea permanente.

Ni fácil ni rápido.

Es mejor que no te marques fechas muy estrictas, porque tu voz tiene su propia voluntad, y por mucho que te obligues a poder llegar a cantar esa nota en una semana no lo conseguirás antes.

De hecho esa presión añadida puede afectarte negativamente, porque te causará estrés y es probable que recurras a antiguos hábitos vocales para conseguir tu propósito, pero lo que consigues con eso en realidad es retroceder.

La cuestión está en que no es un obstáculo intelectual, y por más que lo analices, estudies y entiendas, no acabarás antes.

Tu propósito real es cambiar una función motora de tu cuerpo que está grabada a fuego, y la única forma de hacerlo es repetir una y otra vez, durante un período de tiempo indeterminado, ya que cada persona es diferente.

¿Pero qué ocurre si llevas ya unas pocas semanas sin obtener resultados?

Bueno, antes de hacer sonar la alarma y pulsar el botón de pánico hay que asegurarse de que realmente no estás obteniendo resultados.

Los resultados o avances adoptan muchas formas y se manifiestan de maneras diferentes.

Ahora mismo, yo voy a dividirlos en dos tipos: los macro-resultados y los micro-resultados.

Los micro-resultados te indican que vas por el buen camino, son pequeñas victorias, como por ejemplo que ya no luchas por alcanzar notas, o que has experimentado una voz conectada por primera vez.

Normalmente estos micro-resultados no son resultados que de repente te hagan cantar mejor.

En realidad, cada micro-resultado es un paso que te acerca más a dónde quieres llegar.

Y por otro lado tienes los macro-resultados, que, en mi opinión, para ti no existen.

Un ejemplo de macro-resultado vendría a ser encontrar tu voz mixta.

La voz mixta no se encuentra ni se adquiere. La voz mixta se construye ladrillo a ladrillo, micro-resultado a micro-resultado.

Por eso mismo no vas a poder experimentar nunca un macro-resultado, porque nunca vas a sentir un avance tan exagerado, ya que esos avances se componen de muchos otros más pequeños, que son los que vas a ir experimentando durante el proceso, los micro-resultados.

Los macro-resultados sólo existen para las otras personas, porque no pueden vivir contigo el día a día de tu voz.

Lo que ellos ven son todos esos micro-resultados que has conseguido durante el tiempo que no te han visto, todos juntitos.

Por eso es tan importante que no busques grandes victorias.

Buscar eso te va a cegar y no te va a permitir ver realmente que estás avanzando, lo cuál te hará tomar malas decisiones.

El ejemplo clásico de esto es que, si lo que quieres es más volumen para tu voz, apliques mucha fuerza al cantar para conseguirlo.

Al principio parece que ganas potencia, porque el volumen se incrementa, pero al poco tiempo de cantar así empiezas a sentir demasiada fatiga y cada vez cantas peor.

Y cambiando un poquito el rumbo de la conversación, sé que es difícil, pero no te compares

Porque cuando te comparas con otras personas estás siendo injusto contigo mismo por varias posibles razones.

Si te comparas con alguien que siempre ha cantado muy bien, no es justo, porque tú no has tenido esa suerte.

Vas a tener que trabajar y tener paciencia, pero eso no quiere decir que seas peor, sólo que lo tienes más difícil.

Si te comparas con cantantes famosos, no es justo, porque normalmente nos comparamos con sus grabaciones de estudio, no con sus directos, y normalmente si miras esos directos te llevas muchas decepciones.

Si te comparas con compañeros estudiantes de canto y ellos avanzan más rápido, tampoco es del todo justo, porque incluso dedicando el mismo tiempo de práctica y recibiendo la misma formación, cada uno tenemos nuestro ritmo de aprendizaje.

Si te comparas con amigos cantantes y ves que han dado un salto considerable en un par de meses, por ejemplo, no es justo, porque estás olvidando todos los micro-resultados que tú has conseguido.

Pregúntales a ellos si consideran que han avanzado mucho, porque estoy seguro que no lo verán como tú.

Pero si tampoco ves que estés consiguiendo ningún micro-resultado,

Quizás el problema empieza a ser técnico.

Puede que estés siguiendo una formación vocal inadecuada, o si eres autodidacta es posible que tengas que diagnosticar tu voz de nuevo para ver si el problema está en un sitio diferente del que pensabas en un principio.

Pero también cabe la posibilidad de que no estés practicando lo suficiente, que estés practicando incorrectamente o que estés practicando demasiado.

Si no practicas lo suficiente, todo aquello que te comentaba al principio de instalar nuevas funciones motoras no va a ocurrir.

Es un trabajo de repetición.

Si practicas incorrectamente, lo único que estás consiguiendo es instalar malos hábitos.

Es muy importante que, si estudias con un profesor de canto, te asegures de seguir las instrucciones al pie de la letra, y si eres autodidacta, asegurete de no salirte del régimen de ejercicios que te has establecido.

Por último, si practicas demasiado, vas a fatigar tu voz lo suficiente como para que llegue un momento en el que hagas más mal que bien.

Cuando tu voz está cansada no responde bien, ya sea porque estás enfermo, cansado, o porque llevas 1 hora haciendo ejercicios sin parar.

Y entrenando tu voz sin que responda bien sólo vas a conseguir crear hábitos que no te van a servir cuando tu voz esté bien.

Vendría a ser como aprender a montar en bicicleta con el pie derecho roto y escayolado.

Al pedalear, harás más fuerza con el pie izquierdo, que es el que tienes bien, porque el pie derecho te duele.

En bajada tira que te va, no hay problema, pero en las cuestas es otra historia.

Después de 4 meses, cuando ya eres un crack con la bicicleta, te quitan la escayola.

El problema es que ahora tienes el hábito de pedalear mucho más fuerte con tu pie izquierdo, por lo que el trabajo no se reparte entre ambos pies.

Eso hará que te canses más y más pronto, a pesar de tener el pie derecho bien fresquito.

Resumiendo, si practicas siempre como debes y el tiempo que debes y aún y así no avanzas, es hora de cambiar de enfoque técnico, entonces sí.

Y por último quería añadir una cosa que me parece interesante y es que hace un tiempo estaba muy de moda el “querer es poder” y últimamente estoy viendo justo lo contrario: querer no es poder,porque la genética marca la diferencia, y que si no eres bueno en algo es mejor que encuentres otra cosa en lo que sí seas bueno.

Bueno, yo no digo que querer sea poder SIEMPRE, porque por mucho que quieras no vas a poder derribar un edificio a cabezazos, ¿pero ser mejor cantante?

No estamos hablando de doblar el espacio-tiempo ni de viajar entre dimensiones.

Haz caso omiso de ese tipo de comentarios y pensamientos, ¿porque la alternativa cuál es? ¿Dedicar tu vida a algo que por puro azar se te va bien?

Personalmente prefiero dedicar mi vida, aunque me cueste cien mil veces más, a algo que me guste y realmente me motive.

No se trata de tener fe ciega, se trata de practicar, y practicar bien.

Imagen: AtribuciónCompartir bajo la misma licencia Algunos derechos reservados por symphony of love

  • Juani dice:

    Hola! Voy a empezar clases de canto y siempre lo puse en duda por que pensé que era tonto y que no iba a llegar a ningún lado, pero la verdad poco me importa porque cada vez que siento que la música me llena no puedo evitarlo quiero seguir, y cada uno de sus blogs me sirvió para motivarme y mantenerme informado ☺☺☺gracias. ???

    • Bien por ti, Juani 🙂 No lo dejes nunca!

      • Isabel dice:

        ¿A qué te refieres con masa muscular de las cuerdas y cómo se logra?

        • Las cuerdas vocales pueden hacerse más o menos gruesas/finas. En el «cómo» está lo divertido del asunto 🙂 Depende de en qué estado vocal te encuentres y del dominio de tu voz que tengas.

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