¿Cómo encontrar a un buen profesor de canto?

cómo encontrar a un buen profesor de canto¡Bien por ti por decidirte a estudiar clases de canto!

Ahora toca saber por dónde debes empezar, y con quién 🙂

¿Te hace un poco de sabiduría del Sensei en El Sensei del Cantante?

¿Cómo puede ayudarte el Sensei a encontrar a TU profesor de canto?

  • Diciéndote exactamente con quién debes estudiar (suena intrigante)
  • Los aspectos técnicos que un profesor de canto debe conocer
  • Qué cosas respetará de ti un buen profesor de canto
  • El conjunto de habilidades didácticas que marcará la diferencia

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Transcripción del episodio

Una vez decides dar el paso de empezar a asistir a clases de canto, la primera duda que aparece es: ¿con quién estudio?

Es importante plantearse esta pregunta, porque sé que hay muchas personas que ejercen de profesores de canto sin ser capaces de ayudar a sus estudiantes, y lamentablemente son la mayoría.

Quiero que no caigas en las redes de esos personajillos para que no ahoguen tu deseo de cantar, para que no te vacíen la cartera y para que no te hagan perder el tiempo.

¿Con quién estudio?

Esta pregunta es imposible de responder.

Puedes mirar por Internet las opiniones de la gente, puedes preguntar a amistades o conocidos, puedes dejarte llevar por la reputación de algunas academias o escuelas, pero nunca lo vas a saber hasta que no lo pruebes.

Así que lánzate sin darle más vueltas.

Por fortuna, la mayoría de profesores de canto ofrecen alguna forma de probar sus métodos de enseñanza sin ningún riesgo económico, así que tampoco debería ser un problema.

En lo que sí te puedo ayudar es en explicarte todo lo que un buen profesor de canto debe tener, y a partir de ahí tú puedes evaluar al tuyo para saber si debes cambiar o si estás en buenas manos.

Aspecto técnico

No hay mucho que decir, porque sólo hay 2 puntos importantes a tener en cuenta, pero es imperativo que se cumplan.

#1: Que tenga los conocimientos técnicos

De nada te sirve una persona que sepa cantar bien y que tenga 20 títulos de música, a no ser que también se haya formado como profesor de canto.

Cantar y enseñar a cantar son cosas muy distintas, aunque compartan lo obvio.

Hay personas que cantan bien, pero no saben muy bien cómo lo han conseguido, o simplemente siempre se les ha dado bien desde siempre.

Estas personas suelen tener limitaciones severas, y esas limitaciones se las transmiten a sus alumnos.

Este tipo de profesor se suele centrar en “herramientas comodín”, principalmente en la respiración y en pedirte que lleves la voz aquí o allá.

Los más excéntricos se centran en energías, espiritualidad, y demás, que pueden estar bien a nivel psicológico, pero carecen de hechos probados para reproducir de forma sistemática resultados positivos en sus alumnos.

Se suelen centrar en sus propias sensaciones para enseñar a los demás, sin tener en cuenta un hecho importante: no todos sentimos la voz de la misma forma y no todos tenemos los mismos problemas vocales.

Por último, también están esos profesores que sólo te hacen cantar canciones sin ayudarte a mejorar tu técnica vocal.

Para hacer eso yo prefiero quedarme calentito en casa…

#2: Que consiga resultados

Por otro lado, hay profesores de canto que poseen los conocimientos, pero no son capaces de conseguir resultados en tu voz.

Hay casos en los que la culpa de esto es del alumno, por el simple hecho de no practicar diariamente en casa, pero esto es muy evidente y si es tu caso ya sabes cuál es la solución.

Estoy hablando de profesores de canto que simplemente se sacan títulos y certificados como formadores vocales, pero no profundizan más allá.

Tienen los conocimientos, son capaces de hablar sobre la voz y suelen tener más razón que un santo en todo lo que dicen, pero no pueden conseguir resultados en tu voz.

¿Cómo puede ser?

Un certificado sólo es un trozo de papel.

Es como alguien que sale de la universidad con una carrera: cuando entra en el mundo laboral es cuando se encuentra problemas de la vida real y aprende de personas con experiencia en resolver problemas.

Los conocimientos son una parte de la ecuación.

Si tu profesor de canto tiene devoción por la técnica vocal, se preocupará en seguir profundizando más y más, no sólo intelectualmente, si no estudiando con otros profesores de canto, trabajando su propia voz, y pidiendo ayuda y consejo a sus mentores cada vez que lo necesite.

Es cuando se interioriza la técnica vocal y se sigue trabajando en ella cuando empiezas a poder ver qué cosas están funcionando y qué no en la voz de un alumno.

El profesor de canto debe poder sentir lo que está sintiendo el alumno.

Aspecto humano

Este aspecto brilla por su ausencia en muchos profesores de canto.

Burlas, ridiculización, dejadez, … el abuso psicológico está realmente extendido entre los profesores de canto, y me da mucha rabia.

Hay personas que no deberían poder enseñar…

Suelen ser músicos frustrados que no han podido ganarse la vida y quieren sacar dinero de las personas que quieren aprender.

O personas que quieren sacarse un “sobresuelo fácil”.

Son personas como estas las que han dado pie a que frases como “El que puede, hace. El que no puede, enseña.” existan.

¿Alguna vez has salido de la clase llorando, con ganas de hacerlo o con ganas de dejarlo?

No me sorprendería, porque está a la orden del día…

Vamos a ver qué aspectos humanos pienso que debería tener un buen profesor de canto.

#1: Que forme un equipo contigo

La fama del profesor de música estricto es una tontería.

Sorprendentemente sigue habiendo personas que piensan que si un profesor de canto no te mete caña, es que no es un buen profesor porque no te está exigiendo el máximo.

¡Y es justo lo contrario!

La forma de exigirle a un alumno es poniendo retos que estén un poco más allá de su alcance, pero no mucho, de forma que pueda cumplirlos sin llegar a frustrarse.

Para eso hace falta comprensión, empatía y paciencia.

Tú y tu profesor formáis un equipo con una única meta: conseguir que cantes mejor.

Si sientes que esto no se está cumpliendo, es posible que tu profesor no vele por tus intereses.

#2: Que se centre en ti, no en él

Hay mucho ego en el mundo de la voz.

Existe un tipo de profesor que se pasa más tiempo de la clase cantando y enseñándote lo bien que lo hace en lugar de hacer crecer tu voz.

También están los que te demuestran lo listos que son, explicándote todo lo que saben y todo lo que han hecho sin venir a cuento.

Tu voz es lo importante en todas y cada una de tus clases, no lo olvides.

No le pagas para decirle lo increíble que es.

#3: Que celebre tus propios logros

No es que sea obligatorio, porque cada uno es como es.

Quizás tu profesor de canto no sea muy efusivo.

Pero según mi modo de ver las cosas, tu profesor de canto se dedica a esto porque quiere ayudar a otras personas a cantar mejor.

Porque quiere ayudarte a ti.

Si al conseguir un avance importante contigo le da igual o le quita importancia… ¿seguro que está ahí por ti?

Tal y como yo lo entiendo, si tu profesor no se alegra por ti quizás sea porque no hay motivo para alegrarse, así que… ¿por qué deberías alegrarte tú?

#4: Que no te haga responsable de tus errores

“¡¿Por qué no haces lo que te digo?!” no es algo que te digan para ayudarte.

O si te dicen: “No no, tienes que proyectar.”

Yo les diría: Dime cómo lo debo hacer, no qué debo hacer. Si supiese cómo hacerlo no necesitaría estudiar contigo.

El tipo de profesor de canto que te hace responsable cuando algo no te sale es el que no sabe qué hacer para que te salga bien.

Cuando algo no te sale, es responsabilidad del profesor buscar alternativas para que sí te salga.

La próxima vez que te digan “Es que estás cantando con la garganta. ¡Tienes que cantar con el diafragma!”, al menos plantéate si eso tiene algún sentido.

#5: Que no disponga de tu tiempo

Si llegas tarde a clase, pierdes ese tiempo.

Si el profesor llega tarde, debería estar más que encantado de recuperarte ese tiempo.

Sólo porque después de ti no tenga más clases no quiere decir que podáis empezar más tarde o estéis de cháchara, a no ser que ambos estéis de acuerdo, por supuesto.

Lo cual me lleva a…

#6: Que no te utilice como su basurero emocional

Realmente hay gente muy inestable por el mundo, y existen profesores de canto que te utilizan como terapia.

Te cuenta sus problemas familiares, de pareja, …

Puedes hacerte amigo de tu profesor de canto, pero estás pagando por estudiar con él.

Al acabar la clase o antes de empezar, si tenéis tiempo, podéis quedar para tomar algo y charlar.

Pero si quiere un psicólogo, que acuda a uno y le pague por su tiempo, en vez de cobrarle.

Aspecto didáctico

Aunque un profesor de canto sea bueno técnicamente y no sea un abusón, debe saber enseñar.

Hay personas que saben mucho de una materia, pero son malísimos para enseñar.

Lo bueno es que también se puede aprender a enseñar, y si alguien quiere dedicarse a la enseñanza, debe hacerlo como con cualquier otra profesión.

#1: Divertido

Se ha dicho mil veces que las personas aprendemos mejor cuando nos los pasamos bien aprendiendo.

No tiene que ser un cómico, pero si las clases son aburridas tu atención se irá a otra parte.

Es importante reírse un poquito de vez en cuando, mantener tu interés en lo que estáis haciendo, y sobre todo pasárselo bien.

Y no sólo hablo de ti, también hablo de tu profesor.

Si no se lo pasa bien enseñándote, se aburre, y si se aburre sólo va a estar pendiente de la hora de fin de clase, sin centrar su atención en ti y en ayudarte.

#2: Saber explicar

Personalmente creo que es más efectivo enseñar demostrando y consiguiendo que tú, como estudiante, sientas en tu voz lo que tu profesor está buscando en tu voz en ese momento, pero a veces ayuda explicar el proceso.

Una habilidad muy potente de enseñanza es ser capaz de sintetizar cosas complicadas en palabras sencillas.

No sirve de nada que te empiece a decir términos súper cool como “tracto vocal”, “presión subglótica”, “formantes”, “armónicos” y demás, si nunca has oído esas palabrejas.

Porque si no te explican qué son esas cosas lo único que puedes pensar es que sólo está alimentando su ego ya que te pone en una posición inferior, de desconocimiento, y tienes que pedirle ayuda para que te ilumine con su increíble sabiduría.

Es más fácil entender “esto te está pasando porque tus cuerdas vocales no se están juntando lo suficiente” que “esto te está pasando porque tu compresión vocal es insuficiente”.

No es que esté mal utilizar términos técnicos, pero no sirven de nada si no te los explican de forma clara y sencilla primero.

#3: Tener un plan para la clase

No digo que MacGyver fuese el mejor profesor de canto de la historia, aunque tampoco me sorprendería.

Lo que digo es que en cada clase de canto, tu profesor debe tener un objetivo, una meta que cumplir.

Aquí hay dos opciones:

Opción #1: Que tú quieras trabajar algo en concreto

Como por ejemplo una canción que tengas que cantar.

Tu profesor debería poder evaluar los puntos problemáticos al escucharte cantar y, si cree que puedes conseguirlo, ponerse manos a la obra explicándote el primer paso que va a dar para ello.

Opción #2: Que tu profesor decida el camino a seguir

Si simplemente quieres mejorar tu técnica, el profesor debería evaluar tu voz mientras te hace hacer unos ejercicios de calentamiento.

Debería estar pendiente de los puntos flacos que escucha, decidir cuál es el más importante, comunicártelo y empezar a trabajar en ello.

#4: Que sea sincero

Tanto con tus errores como con tus aciertos.

Si te endulza todo, no tienes posibilidad de aprender.

Si sólo te dice lo que haces mal, acabarás pensando que no haces nada bien.

En cambio, si te hace consciente de tus aciertos, por pequeños que sean, puedes empezar a tomar consciencia de ellos, con todo lo que ello conlleva.

Eso hace que entiendas cuáles son las buenas sensaciones y tengas algo que buscar, a nivel sensorial.

Y debe también avisarte de cuando algo no te ha salido tan bien, justo por la misma razón, pero sin machacarte en ningún momento.

Así, en tus horas de práctica en casa, podrás ser capaz de discernir cuándo lo estás haciendo bien y cuándo lo estás haciendo mal, siempre sin juzgarte ni flagelarte por ello.

ESTO es ser estricto, no ser un borde antipático.

#5: Que te de un plan de trabajo en casa

Cuando yo estudiaba batería, cada semana me daban una serie de ejercicios que tenía que hacer.

Esos ejercicios servían para desarrollar la habilidad de hacer las cosas que me habían enseñado durante la clase.

Cuando empecé a estudiar canto, la cosa era diferente.

En la clase de canto me hacían hacer ejercicios, pero después de acabar, me iba a casa sin nada que hacer.

Una vez le pregunté a ese profesor cómo podía practicar en casa, y su respuesta fue que me hiciese unas escalas con algún programa de música (porque yo no sabía tocar ningún instrumento melódico) e hiciese vocalizaciones con ellas.

¿Ves la diferencia entre uno y otro?

¿Cómo iba a asignarme tareas si no tenía ni idea de lo que tenía que hacer?

Parece que él tampoco la tenía, después de todo…

Pues aunque parezca mentira, pocos profesores de canto te ayudan en este aspecto.

Una buena forma es grabar tu clase de canto y repetirla cada día de una clase a la siguiente.

Si tu profesor no te provee esa grabación, hazla tú.

Es importante, porque aunque puedes mejorar practicando sólo durante tus clases de canto, si quieres mejorar de verdad tienes que practicar cada día.

Si tienes suerte, tu profesor te dará las herramientas, pero tú tienes que hacer el trabajo.

¡Y esto es todo!

Si después de chequear todos estos puntos sigues sin saber si tu profesor de canto es adecuado para ti, escucha a tu instinto.

En mi experiencia, al final tu instinto es lo más fiable.

Puede ser que tu profesor de canto sea bueno, pero simplemente no encajas con él.

Aunque lo que de verdad espero es que todo lo que te he contado haya servido para que puedas confirmar que tu profesor de canto actual es perfecto para ti 🙂

  • Martìn de Argentina dice:

    Me encanta este artículo.

  • khris dice:

    Gracias 😃

  • Lucas Grijanderrr dice:

    Muy de acuerdo con este post.

    Hay una plaga de malos profesores de canto, pero no todos son así, afortunadamente.

    Probé con muchos y llegué a pensar que era incapaz de cantar… Hasta que di con uno bueno, cuya descripción coincide con casi todo lo que se dice aquí.

  • Trina Peña dice:

    Hola feliz noche! Usted es profesor de canto? En qué país reside? Cómo podría conversar con usted? Me gustaría contactarlo si no es molestia o si no existe algún un impedimento! Mil gracias por la atención que pueda prestarme!

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