¿Cómo cantar más fuerte? El SIMPLE camino hacia una voz potente

cómo cantar más fuerte

¿Para qué engañarnos? Cantar más fuerte y con más potencia MOLA 😎

Pero las consecuencias de hacerlo incorrectamente NO MOLAN NADA o_O

El Sensei me ha «sugerido» que te hable del sencillo camino que existe para conseguir ese volumen de león en tu voz.

¿Cómo puedes conseguir más potencia para tu voz?

  • Empezando por el principio: escuchando a tu voz y evitando los peligros
  • Las 2 características clave que debes trabajar
  • El trío de palabras que debes tener presente en todo momento

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Transcripción del episodio

Cantar con más volumen o cantar más fuerte es algo poco intuitivo en un primer lugar.

En parte porque parece lógico que te tenga que costar más y que debas realizar un esfuerzo mayor, y en parte porque ves sufrir a muchos cantantes famosos, especialmente en las notas potentes.

Pero este es uno de los puntos donde el trabajo y la paciencia más te van a recompensar, aunque es igual de importante saber qué camino debes seguir para conseguirlo.

Y es precisamente eso lo que quiero hacer en este episodio: orientarte lo mejor posible para que puedas cantar más fuerte, sin hacerte daño.

Primero hay que entender los peligros

Aunque ya los sepas, tengo el deber moral de recordarte que no puedes tratar de conseguir potencia a toda costa.

No importa qué dificultades vocales tienes en tu voz.

Si tratas de conseguir aumentar tu volumen a base de hacer fuerza, acabarás dañando tu voz.

Y como quiero ser preciso, con “hacer fuerza” me refiero a:

  • Apretar tu abdomen
  • Apretar los puños
  • Estirar tu cuello
  • Tensar tu pecho
  • Tensar tus piernas
  • Apretar los dedillos de los pies
  • Fruncir el ceño exageradamente
  • O cualquier otra cosa que se relacione con esfuerzo físico

Si sientes que estás haciendo fuerza de algún tipo, lo más probable es que así sea.

No ignores esa señal, porque sólo hay una forma de conseguir que lo difícil se convierta en fácil: haciéndolo correctamente.

Para poder llegar a cantar sin hacer fuerza, tienes que empezar por practicar sin hacer fuerza.

Es muy lógico, pero es más habitual pensar que sólo tienes que seguir adelante y que ese exceso de fuerza desaparecerá.

La única forma de que eso ocurra es provocándolo tú.

No me quiero alargar más con este tema, así que te lo resumo en una sola frase: si tratas de cantar más fuerte aplicando más fuerza en tu voz, ésta se irá deteriorando poco a poco y puedes llegar a dañarla de forma irreversible.

Entonces, ¿cuál es el camino?

En realidad es un camino muy sencillo, pero que tiene un montón de ramificaciones pequeñas.

Cada persona debe andar su propio camino, por lo que no puedo decirte tu ruta exacta.

Lo que sí puedo decirte es qué necesitas, y tú mismo deberás ver si ya lo tienes o no y cómo andarlo.

Este episodio también te puede ser muy útil si lo que te ocurre es justo lo contrario: no puedes cantar a poco volumen.

Una voz de pecho firme

La voz de pecho, tu registro grave, es la base de cualquier voz con potencia.

Antes de pensar en cantar fuerte las notas agudas, es importante que seas capaz de cantar las graves, con y sin potencia.

Esto se traduce en que hay dos cosas a conseguir:

  1. Volumen
  2. Control

Es posible que cantes con una voz suave, y que no sepas hacerlo de otra forma.

Puede que incluso HABLES con una voz suave.

Si eso te pasa, el paso está claro: necesitas primero ganar volumen aprendiendo a mejorar tu compresión vocal.

Pero, ¿cómo lo consigues si ahora no sabes hacerlo?

Pues primero debes tratar de experimentar lo que es un volumen más alto del que tienes ahora, pero recuerda que lo debes hacer sin gritar y en tu registro grave.

No es necesario que tu voz retumbe en todo el edificio.

El objetivo es empezar a ganar volumen para que experimentes cómo se siente y puedas reproducirlo de nuevo más adelante.

Para esto ni si quiera necesitamos escalas musicales.

Sólo tu voz: (El ejemplo está en el audio)

Si no consigues hacer este ataque inicial (El ejemplo está en el audio) y te sale esto (El ejemplo está en el audio), tenemos que ser un poco más agresivos, pero sólo por un momento.

Piensa en esa sensación que tienes cuando levantas un peso pesado, trata de reproducirla y luego déjalo ir para emitir voz.

Como esto: (El ejemplo está en el audio)

Si no te sale a la primera, no desesperes.

Estás tratando de hacer algo nuevo para ti, así que tómate tu tiempo.

Pero una vez lo consigas, prescinde de esta ayuda, de la sensación de levantar peso, y hazlo como en el primer ejemplo:

(El ejemplo está en el audio)

No abuses de la sensación de levantar un peso pesado, porque es una compresión vocal demasiado extrema.

Puedes saber más sobre la compresión vocal escuchando el episodio 47 “¿Es la compresión vocal para los cantantes lo que la Fuerza para los Jedi?” de El Sensei del Cantante.

Todo esto es lo referente al volumen, pero también te he hablado del control.

El tema está en que necesitas utilizar más masa muscular en tus notas graves que en tus notas agudas, sin importar el volumen que estás utilizando.

Por eso, no sólo necesitas la habilidad de tener un volumen fuerte en tus notas graves, si no que también tienes que tener la habilidad de controlarlo y reducirlo a voluntad.

Ese control va a ser necesario para que puedas tener una buena compresión vocal en tus notas agudas, pero sin que sea excesiva.

Es un problema muy difícil de resolver, pero recuerda: la única forma de que mejores es tratando de hacerlo mejor, en vez de repetir los mismos errores una y otra vez.

Lo cual me lleva al siguiente punto.

No sobrepasar nunca los límites actuales

Debes ser muy consciente del mínimo y máximo volumen que puedes utilizar en tu voz.

Si sobrepasas demasiado cualquiera de esos dos límites, tu voz no va a tener ocasión de aprender a vivir en ellos y así poder ampliarlos.

Pongamos por ejemplo que te es imposible cantar notas agudas a un volumen medio/bajo, a no ser que sea con falsete.

Aunque hacer esas notas con falsete es mejor que gritarlas, y normalmente es el primer paso que debes dar, si siempre las haces así nunca vas a conseguir aumentar el volumen.

Al final, llega el momento en el que debes empezar a ganar volumen de forma controlada.

En este caso te va a venir muy bien buscar ese mínimo de volumen en el que no utilizas falsete, pero tampoco estás gritando.

Seguro que sentirás incomodidad, sentirás el esfuerzo físico y te costará hacerlo, pero la idea es que puedas ir bajando la intensidad cada vez más.

De esta forma puedes aprender a reducir la masa muscular de tus cuerdas vocales y la presión de aire que utilizas, A PESAR de toda la tensión que puedas tener.

Por supuesto, no hagas el loco e ignores justo esto: las tensiones extra de tu cuerpo.

Porque no estoy diciendo que sea correcto que estén ahí.

Estoy diciendo que este puede ser un buen primer paso para que puedas cantar esas notas con menos volumen pero sin utilizar falsete, y que a partir de ahí puedas ir eliminando esas tensiones extra.

Si por el contrario lo que te pasa es que no tienes nada de volumen, tendrás que hacer justo lo contrario: encontrar ese máximo de volumen en el que tu voz esté cómoda y no llegues a gritar.

Una vez encuentres esos límites, tienes que tratar de ir “tocándolos” poco a poco, subiendo y bajando el volumen con cuidado, para ir acostumbrándote a todas las intensidades sin añadir tensión.

Ten en cuenta que este trabajo es delicado, por lo que no le dediques demasiado rato de práctica sin descansar.

Y no necesitas más teoría que esta para poder empezar a ponerte en marcha y trabajar tu volumen, pero aún quedan tres elementos que debes respetar al 100% para obtener unos buenos resultados.

Tiempo, paciencia y práctica

Si asumimos que todo lo anterior lo tienes claro y sabes qué puntos tienes que trabajar en tu voz, este trío de palabras tienes que tenerlo presente siempre.

Tiempo

Porque las personas no aprendemos habilidades nuevas de la noche a la mañana.

No es raro que descubras cómo aumentar el volumen de tu voz en media hora, pero otra cosa muy diferente es que consigas cantar más fuerte.

Hay una gran diferencia: cantar no es lo mismo que emitir sonidos sencillos.

Para poder cantar utilizando todo lo que vas aprendiendo, tu cuerpo necesita tiempo para ir asimilando estos nuevos patrones de comportamiento muscular.

Es como cuando aprendes a montar en bici: cuando te has quedado sin dientes y has superado la barrera de ver el suelo de cerca, poco a poco vas consiguiendo que el manillar de la bici no tiemble, y cada vez consigues ir más enderezado.

Pero eso requiere su tiempo.

Esto es porque una cosa es aprender una habilidad y otra cosa es ser bueno con esa habilidad.

¿Y qué necesitas para poder esperar todo ese tiempo?

Paciencia

Porque si lo quieres todo de la noche a la mañana, lo único que vas a conseguir es volver a besar el suelo, metafóricamente (espero 🙂 ).

Y ya no es una cuestión de actitud.

También se trata de los resultados que vas a obtener.

Porque si no tienes paciencia, la impaciencia toma el control.

Y de eso no sale nada bueno.

La impaciencia te hace saltar por el barranco en vez de tomar el camino de la ladera.

Sí, vale, llegas antes, pero no llegas en muy buenas condiciones.

La voz tampoco responde bien a la impaciencia, y su forma de contestar es con:

  • Afonías o disfonías
  • Mucosidad excesiva
  • Voz ronca
  • Cosquilleos
  • Picores
  • E incluso dolor

Y de regalo, no progresas. Te estancas o incluso retrocedes.

Por eso es tan importante saber que 3 madres no hacen a 1 niño en 3 meses.

Son 9 los meses necesarios, sea como sea.

Pero el tiempo y la paciencia no sirven de nada sin…

Práctica

Al final, da igual el tiempo que estés dispuesto a esperar y cuánto mantengas la calma.

Si no practicas diariamente de forma religiosa, tu voz se va a quedar exactamente donde está.

En realidad este trío se aplica a cualquier cosa en el canto, pero es especialmente importante cuando hablamos de cantar más fuerte, porque es cuando más daño te puedes hacer.

Así que ya sabes, cantar más fuerte y ganar potencia en la voz requerirá un gran esfuerzo, si quieres hacerlo correctamente, ¡así que no quieras correr demasiado!

Imagen: Algunos derechos reservados por photogism

  • Garabet Kerestegian dice:

    Si bien soy un autodidacta y he vocalizado unos años en mi juventud, luego de un largo paréntesis por trabajo y familia, he retomado la religiosidad de hacerlo todos los días, incluso domingos y feriados, cantando al unisono mediante auriculares con Albano, al que he tomado como modelo por su puntillosa técnica y por parecerme que mi timbre de voz es similar al suyo.

    Un día me topé con vuestro blog, el que leo cada vez que llega a mi correo, y de ahí, si bien el proceso de aprendizaje y corrección de mi voz lo fui perfeccionando antes, con vuestros consejos corroboré que aún solo y a través de unos cuatro años, iba por buen camino.

    Les agradezco profundamente porque todo lo que me aportan me sirve como una reafirmación.

    Estoy, creo yo, en las fases finales de dominar una técnica correcta, si bien me queda claro que aún llegando a ese momento, día a día voy mejorando y el aprendizaje y la mejora, creo, no termina.

    Otra vez muy agradecido a ambos por vuestros consejos y les mando un afectuoso saludo desde Buenos Aires Argentina.

  • Francisco Alzuru Arjona. dice:

    Hola, muy interesante todas las recomendaciones. ¿Estos consejos son aplicables igual para un locutor de radio y televisión?

  • david dice:

    La voz que tengo no es muy fuerte pero tampoco débil. Me sirvió mucho, gracias.

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