¿Cómo mejorar el sonido de mi voz?

como mejorar el sonido de tu voz

Aunque una primera impresión visual sea muy importante, una voz que no resulte atractiva puede romper todo el encanto.

Y seguro que como cantante, quieres mejorar el sonido de tu voz.

Así que en esta ocasión, El Sensei del Cantante te va a ayudar a conseguirlo.

¿Qué vamos a ver en este capítulo?

  • Cosas que se pueden mejorar en una voz.
  • Qué hace que tu voz sea nasal, de pito...
  • Unos ejercicios sencillos con los que solucionar cada problema.
  • ¡Minions! y una cita romántica 😀

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Transcripción del episodio

Aunque una voz con un timbre extraño o unas resonancias fuera de lo común puede tener su lugar, la gran mayoría de las personas quieren mejorar su sonido.

Entre otras cosas, porque puede suponer una gran diferencia en una primera cita.

¡Como el día y la noche!

Por eso, como objetivo de este episodio me he propuesto que estés más a gusto con el sonido tu voz y mejorarlo un poco.

Hay varias razones por las cuales el sonido de tu voz no es todo lo bonito que te gustaría.

Vamos a verlas de una en una y voy darte algunas pautas en cada una de ellas para mejorar tu sonido un poquito.

La voz nasal y en menor medida la voz gangosa

Es algo que preocupa a muchos cantantes, y no cantantes. He decidido empezar por este porque es de lejos el más largo de explicar.

Y primero, para ejemplificar, ¡nada mejor que un ejemplo!: (El ejemplo está en el audio)

Pero antes de ver cómo podemos mejorar esta situación te voy a ayudar a saber si te ocurre este problema.

El problema es uno y sólo uno: demasiadas de las ondas de sonido que vienen de tu voz viajan a través de tu nariz, mientras que muy pocas de esas ondas, viajan a través de tu boca.

Para saber con total certeza si tienes voz nasal o no, prueba a decir esto mientras te tapas por completo tu nariz: (El ejemplo está en el audio)

Aunque no te lo creas, mi cabeza ha echado humo para pensar esta frase, porque si te fijas no hay ni ninguna N, M ni Ñ.

Esto es porque esas son las tres únicas consonantes donde es necesario dejar abierto el paso de sonido a tu resonador nasal.

Con el resto de vocales y consonantes no es necesario, e incluso con algunas es imperativo evitar el resonador nasal.

Como curiosidad, cuando estás constipado y tienes la nariz tapada se suele decir que tienes voz nasal, pero es justo lo contrario: el sonido de tu voz no puede resonar en el resonador nasal y por eso suena más apagado.

¿Por qué no puede? ¡Porque está lleno de mocos!

Por ejemplo, si me tapo la nariz y utilizo cualquiera de esas tres consonantes parece que esté constipado.

En fin, y ahora que ya sabes comprobar si tienes nasalidad en tu voz, vamos a ver erradicarla o como mínimo reducirla un poco.

Como te decía, no sólo tenemos que reducir la presencia del resonador nasal sino que también tenemos que aumentar la presencia del resonador bucal.

¿Y cómo lo conseguimos?

Pues por un parte tenemos que el velo del paladar está demasiado caído o abierto.

Por si no lo conoces, el velo del paladar es donde tienes la campanilla.

Pues bien, hay tres formas muy buenas para levantar el velo del paladar y sellar el paso de sonido a tu resonador nasal.

La primera ya te la explicamos en el

, donde te explicamos cómo hacer un lip bubble bien hecho.

Se trata de aguantar la respiración de la misma manera que cuando vas a bucear debajo del agua.

(El ejemplo está en el audio)

La segunda forma consiste simplemente en decir BUH, alargando la B.

(El ejemplo está en el audio)

Esto es porque es imposible pronunciar la B sin levantar el velo del paladar por completo.

Si no lo levantases estarías diciendo una M: (El ejemplo está en el audio)

Y la tercera forma quizás no es tan fiable, pero también te puede ayudar. Ésta consiste simplemente en bostezar.

(El ejemplo está en el audio)

Por norma general el bostezo sube el velo de tu paladar, entre otras cosas.

Bosteza ahora y siente cómo sube y cierra el paso a tu resonador nasal.

Bien, una vez consigas subir tu velo del paladar a voluntad, toca comprobar la lengua.

Si la parte posterior de tu lengua está demasiado levantada va a ser más difícil que el sonido pueda salir libremente por tu boca.

Para evitar eso lo mejor es volver a utilizar la sílaba BUH, y por eso mismo es posible que ya hayas arreglado el problema hace un rato.

Pero si no es así y con esta sílaba sigues teniendo nasalidad, saca la lengua al pronunciarla.

Mantén los labios cerrados y saca la lengua, como cuando haciendo la burla a alguien, y di: (El ejemplo está en el audio)

Si te es difícil, también puedes probar con: (El ejemplo está en el audio)

El objetivo es el de conseguir que tu lengua no se tense, se mantenga plana y permita la salida del sonido.

Por otro lado tenemos la voz de pito

Que no es más que una voz con las frecuencias agudas muy potenciadas.

Esto puede deberse a una laringe muy alta y en tensión y por unas vocales muy planas o abiertas.

También, debido a toda esa tensión, es posible que el tono de voz esté un par de notas por encima del tono natural de esa misma voz.

(El ejemplo está en el audio)

Para superar este obstáculo se requiere más tiempo y práctica que para reducir la voz nasal, pero vamos a ver algunas cosas que te van a ayudar.

Primero tienes que relajar esa laringe, y para eso vamos a poner un poco de voz de bostezo y vamos a decir:

(El ejemplo está en el audio)

Después tienes que vigilar que tus vocales sean un poco más profundas, oscuras, o como quieras llamarlas.

(El ejemplo está en el audio)

Y lo creas o no, con sólo estas dos cosas vas a liberar mucho estrés de tu laringe.

A partir de ahí es tiempo de practicar, practicar y practicar.

A tus cuerdas vocales se lo ponen difícil el resto de músculos

Y es que una voz con tensiones difícilmente va a sonar bien.

Sonará apagada si los músculos están demasiado apretados, no brillará si los músculos están poco activos, …

Lo malo es que es un problema demasiado general como para poder darte aquí unas pautas, ya que es un problema con muchas ramificaciones.

Pero como por algún sitio hay que empezar, no puedes fallar si empiezas por trabajar tu voz de pecho.

Te hemos hablado sobre ello con anterioridad, concretamente en el episodio 6.

No dejar que tu voz suene natural

Ya sea porque tratas de imitar a otros cantantes o porque intentes mantener todo bajo control.

Por una parte, imitar a otros cantantes enmascara el sonido natural de tu voz.

Por ejemplo, si intentas imitar a un cantante de ópera es probable que hagas un sonido muy oscuro o engolado.

O bien si intentas imitar a un cantante de rock es posible que acabes gritando.

De este no hago ejemplo que ya me he hecho daño otras veces 🙂

Para empezar a solucionar todo esto, utiliza tu voz hablada como referencia, empezando siempre en un rango cómodo.

No le añadas más aire, ni la engordes ni la aligeres.

Sólo habla.

Por otra parte, intentar controlar cada pequeño músculo de tu voz no es buena idea, porque es imposible.

No tenemos un control directo sobre los músculos de nuestra, por lo que cuando intentamos añadir compresión cordal o lo que sea y sentimos esa presión, la estamos liando parda porque esa presión es otro tipo de presión.

Es una presión chunga.

Esto tiene que ser como caminar.

Piénsalo. Para caminar estamos utilizando muchísimos músculos de forma sincronizada, y encima estamos aguantando el equilibrio constantemente.

¿Pero a que no supone ningún esfuerzo ni físico ni mental?

Eso mismo es lo que debes buscar con tu voz.

La parte psicológica

Es muy común que a uno mismo no le guste el sonido de su propia voz, sobre todo si la oye en una grabación.

Esto puede hacer que intentes modificar tu voz cuando hablas en un intento de que los demás oigan una voz más bonita, pero si haces esto nos encontramos con el problema de no dejar libre tu voz.

Piensa que para los demás, tu voz siempre ha sido esa, la que tienes ahora.

Eres tú la única persona que la escucha diferente.

Para superar esto, lo mejor es que te grabes regularmente, ya sea leyendo o cantando, y te acostumbres al sonido de tu voz.

Ahora puede que te parezca imposible, pero en poco tiempo verás que no está tan mal, que no suena tan rara, y hasta que tiene algo especial.

Eso te ayudará a no tener ningún prejuicio sobre tu voz y estarás mucho más cómodo, tanto psicológicamente como técnicamente.

Tener en cuenta tu propio gusto

Puede que tengas una voz grave y te gusten las voces agudas, o viceversa.

Pero a parte de que contra eso no se puede luchar, porque cada uno tenemos la voz que tenemos, apostaría a que piensas eso porque tu voz no te gusta.

Y te entiendo, porque al principio de todo a mí me pasaba exactamente lo mismo, pero con el tiempo y con trabajo he ido tanto aceptando el sonido de mi propia voz como mejorándolo a base de aprender a utilizarla correctamente.

go bY si te pasa alguna de las cosas que te he mencionado en este episodio, con los ejercicios que te he dado estoy seguro de que puedes empezar a mejorar la tuya tú también.

Todas las voces pueden sonar bien y ser bonitas sean como sean si se las deja sonar con libertad.

Imagen: AtribuciónNo comercial Algunos derechos reservados por dog.happy.art

  • andrés acuña dice:

    Se pasaron. Cada día me sorprenden. Continúen así! Vamos a ser cantantes gracias a Dios y a uds!

  • Jose dice:

    Pondré en práctica sus tips para corregir mi voz nasal

  • Hernis mauricio dice:

    Gracias me ayudara mucho estos ejercicios
    MUCHAS GRACIAS

  • ANDREINA DE LOS ANGELES dice:

    Súper bien. Me encanta. Cada vez me impresiona estos estudios sobre la voz. Cada día aprendo y me hace sentir libre al cantar. Gracias chicos. Abrazos.

  • Andres Zuleta dice:

    Muchisimas gracias Carlos y Esther! Son muy útiles sus consejos.

    Saludos desde Colombia.

  • FABIO LONDOÑO dice:

    Carlos y Esther hace poco conocí de ustedes y realmente estoy sorprendido por tantos conocimientos que nos aportan a los que nos gusta este tema del canto, les agradezco inmensamente. Como puedo acceder a los demás capítulos que ya han publicado, muchas gracias.

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