3 frases TÍPICAS del canto que te hacen sentir tonto

términos de canto confusos

Sí, el Sensei tiene tantos años que vio esa gran película de Jim Carrey.

¿Te has sentido alguna vez como si fueses Jim Carrey en «Dos tontos muy tontos» durante una clase de canto o leyendo sobre el tema?

Como siempre te decimos, no eres el único, no eres un bicho raro.

De hecho, parece que hay términos de canto que hayan sido creados con un sólo fin: confundirnos (aún más)

El Sensei se ha puesto nostálgico al volver a ver esa película de los 90 y me ha obligado a golpes de kung-fu pedido amablamente que hable sobre este tema, porque sabe que también me ha tocado de cerca.

¿Cómo voy a tratar de ayudarte a salir de la confusión?

  • Por supuesto, mostrándote 3 de las frases más confusas del canto.
  • ¿En qué puede repecutir que no hagas lo correcto al respecto?
  • Un camino mejor.

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Transcripción del episodio

En esto del canto hay unas cuantas frases que se utilizan para todo, y encima quedas como un rey, porque todo el mundo las usa.

Con eso parece que sepas un montón.

Pero como buen inconformista que soy, eso a mí no me vale.

Ya te hemos hablado con anterioridad sobre la clásica frase “cantar con el diafragma”, del poco sentido que tiene y, lo que es peor, del mal que hace.

Pero esa frase no es la única, y hoy te quiero presentar 3 frases que son muy típicas, que a mí también me enseñaron en su día, y que también me hicieron sentir tonto.

También veremos qué opciones tienes cuando te encuentras con esas frases, y te diré qué opción escogería yo.

Este episodio lo he hecho específicamente para intentar que todos nos apartemos de los términos poco precisos o directamente incorrectos.

Frase #1: Debes impostar la voz

Empiezo con esta frase porque me ha hecho mucha gracia leer las definiciones de esta palabra.

La RAE define “impostar” como: Fijar la voz en las cuerdas vocales para emitir el sonido en su plenitud sin vacilación ni temblor.

Lo primero que me he preguntado ha sido: “¿Se puede fijar la voz en otro sitio que no sea en las cuerda vocales?”, y eso sin tener en cuenta la palabra “fijar”, que me parece de lo más desacertada.

Google muestra una definición mejor: Controlar el nivel y la intensidad de la voz para poder emitir un sonido uniforme y en su plenitud, sin vacilación ni temblor.

Es una definición que me gusta más, a pesar de que la palabra “nivel” me parece un poco ambigua.

Pero venga, nos quedamos con la definición de Google y seguimos con la siguiente frase.

Frase #2: Debes colocar la voz en tus resonadores faciales

Obviamente, de esto no he podido encontrar una definición en el diccionario de la RAE, pero no por eso no vamos a poder destripar la frasecita.

En realidad esta frase se compone de dos elementos muy utilizados y, aunque se utilizan por separado, como por ejemplo con “no tienes la voz colocada” o “utiliza tus resonadores faciales”, es muy común verlos juntos.

Empezamos con “colocar la voz”.

Entiendo de donde viene este concepto ya que, cuando cantas, realmente sientes como si tu voz estuviese en un sitio u otro, pero la palabra clave es “sientes”.

Para empezar, tu voz no es un objeto que puedas mover. En realidad, la sensación de que esté en uno u otro lugar es un efecto de una serie de acciones que realizas en tu cuerpo.

Es un término útil porque encapsula un concepto complejo, ya que la voz se compone de tono, timbre, intensidad, volumen, … pero insisto en que no existe como tal.

Por lo tanto, lo que sientes cuando cantas son las ondas de sonido rebotando y chocando contra las paredes de tu tracto vocal, y puedes cambiar esas sensaciones cambiando su forma.

Hay varios problemas con esto.

A parte, si te das cuenta, lo que trata de describir el concepto de “colocar la voz” es una sensación subjetiva, personal.

El hecho de que alguien sienta que tiene la voz en determinado punto de su cabeza no significa que tú debas sentirlo de la misma forma cuando cantas correctamente, por lo que no es bueno usar eso como guía.

De hecho, para complicarlo más, puedes “sentir” tu voz en un mismo sitio cantando bien y cantando mal.

En pro de la verdad, sí que, por lo general, se sienten sensaciones similares, pero intentar forzarte a sentirlas no es una buena forma de mejorar tu técnica.

Luego tenemos el elemento de “utilizar los resonadores faciales”.

Hay muchos resonadores vocales.

Hay algunos que son móviles, como por ejemplo tu laringe, y otros que no lo son, como tus resonadores faciales.

Así que tratar de “utilizar tus resonadores faciales” te va a llevar al mismo problema que “colocar la voz”.

Harás un montón de cosas raras por dentro sólo para tratar de sentir ese zumbido o vibración en algún punto de tu cara.

Frase #3: Debes modular tu voz

Esta tiene trampa, porque “modular” es un término que se utiliza mucho en la música, y se utiliza correctamente.

La definición de “modular” es: Pasar de una tonalidad a otra.

Incluso puede tener sentido si lo acotamos al mundo vocal, donde la definición es: Pasar armoniosamente de un tono a otro en la música o en el lenguaje.

No es que me guste mucho esta definición, pero a mi entender, es correcta.

Si alguien te dice que no modulas bien la voz al cantar, se deberían referir a una de estas dos cosas:

  • No estás cambiando correctamente de tono.
  • No estás caracterizando bien lo que estás interpretando, por ejemplo suenas feliz cuando deberías sonar triste.

Hasta aquí sólo puedo decir que estoy de acuerdo.

Pero ya no estoy tan de acuerdo cuando a alguien no le sale un ejercicio vocal para no gritar en las notas agudas, por poner un ejemplo, y le dicen que es que no está modulando la voz.

Conociendo la definición puedes ver que no tiene ningún sentido.

Cuando cantas las escalas de los ejercicios vocales, no estás interpretando, estás condicionando el comportamiento de tu voz para que haga una cosa diferente a la que estás haciendo ahora.

No tiene sentido preocuparte de pasar armoniosamente de un tono a otro si estás gritando.

¿Qué problema hay con estas frases?

Mi principal problema es que mucha gente las utiliza sin ton ni son.

Y ojo, que seguramente las utilicen de buena fe y estén tratando de ayudar, pero con eso no pueden ayudar a nadie.

Imagínate que estás en una clase de canto y tu profesor te da alguna de estas tres instrucciones.

En ese momento tienes 3 opciones.

La primera y la más lógica es preguntar.

La segunda es no decir nada y hacer ver que lo has entendido, aunque no hayas entendido nada.

Y la tercera es no decir nada y tratar de hacerte tu propia idea del concepto.

Yo he elegido las tres en diferentes ocasiones, y tristemente muchas veces te llevan a callejones sin salida.

Si optas por preguntar, no es raro recibir otra respuesta comodín. Por ejemplo:

  • Tienes que impostar más la voz para cruzar el passaggio.
  • ¿Cómo la imposto?
  • Sólo tienes que colocarla mejor en tus resonadores faciales.

Y la cosa puede seguir así durante horas, con diafragmas y vísceras varias de por medio.

Si optas por no decir nada y te quedas con la duda, en realidad estás en el mismo punto en el que empezaste, por lo que tampoco parece muy buena opción.

Y si finalmente optas por encontrarle un sentido por tu cuenta, lo más probable es que no sea el correcto, porque el problema está en la raíz de estas frases.

Piensa que, cuando te dicen que impostes la voz, ¡en realidad lo que te están diciendo es que cantes bien!

¿Recuerdas la definición de impostación?: Controlar el nivel y la intensidad de la voz para poder emitir un sonido uniforme y en su plenitud, sin vacilación ni temblor.

Para mí eso quiere decir “cantar bien”, al menos a nivel técnico.

¿En qué te puede ayudar que te digan “tienes que cantar mejor para cruzar el passaggio”?

Seguro que ves perfectamente por dónde voy.

Pero entonces… ¿cuál es la solución?

Escoger la opción de preguntar, pero a la persona correcta.

La única solución que he encontrado en todos estos años es la de encontrar a un mentor que 1) sepa de lo que habla, 2) te dé explicaciones e instrucciones claras y 3) que te diga que no sabe algo antes de inventárselo, siempre y cuando después pida ayuda para poder responderte.

Si no dispones y no puedes disponer de un mentor así, céntrate en encontrar explicaciones e instrucciones claras.

Pero por si no lo sabes ya, El Sensei puede ser ese mentor 🙂

Imagen: Algunos derechos reservados por twm1340

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