¿Por qué no se me entiende cuando hablo?

por qué no se me entiende cuando hablo¿Qué? ¿Cómo dices? ¿Me lo puedes repetir?

¿Cuántas veces te han dicho que no se te entiende al hablar?

Si esto te ocurre constantemente, puede llegar a ser realmente frustrante.

Pero si estás aquí puedes decir basta, porque seguro que encuentras la solución entre las herramientas que te traigo.

Y si eres cantante, lo que he preparado en este artículo también te va a resultar muy útil 🙂

Al fin y al cabo a un cantante también se le debe entender cuando habla, ya que suele ser el que anima al público 😀

Trastornos neurológicos

Por ejemplo, hay personas que confunden unas palabras con otras al hablar o al escribir.

También existen casos donde el cerebro no manda las señales adecuadas a los músculos del aparato fonador, haciendo que la comunicación no sea la deseada.

Obviamente este no es mi campo, pero sí puedo decirte que si tienes este tipo de problemas debes ir inmediatamente a que te vea un neurólogo (o dos o tres).

Problemas de este tipo pueden no ser nada, pero pueden indicar algún tipo de daño cerebral que puede ser un síntoma de algo mucho más grave.

Es mejor prevenir que curar.

¡Pero no quiero meterte el miedo en el cuerpo! 🙂

Lo más probable es que no te pase nada de esto.

Es muchísimo más probable que lo que te ocurra es que tengas que cambiar algunas cosas de tu forma de hablar, y las vamos a ver ahora mismo 🙂

Razones y posibles soluciones por las que no se te entiende bien al hablar

Las razones pueden ser muchísimas, y si intento enumerarlas todas seguro que me dejo la mitad 😛

Por eso me voy a centrar en las más comunes, según mi experiencia (propia y ajena), y te explicaré cosas que puedes hacer para mejorar tu forma de hablar en cuestión de días.

Empecemos con la lista anti-no me entienden al hablar 😛

Razón #1: Tu entorno te condiciona, y mucho

¿Cómo aprendemos a hablar?

Imitando a las personas con las que crecemos.

Fíjate en cómo hablan tus padres y ya verás como hay muchas similitudes.

Más aún si sabes lo que estás buscando, como por ejemplo pequeños tartamudeos, seseos, inflexiones, etc.

Pero también las personas que vas conociendo a lo largo de tu vida pueden influenciar en tu forma de hablar.

¿No te ha pasado nunca que has conocido a alguien y se te han empezado a pegar expresiones o coletillas?

O incluso se te pueden pegar cosas que oyes en películas.

¡Pasa constantemente sin darnos cuenta!

El primer paso para librarte de este tipo de cosas que sospechas que son las que impiden que la gente te entienda al hablar es ser consciente de ello.

Presta atención a la forma de hablar de todas las personas de tu entorno cercano, porque unas cuantas serán un reflejo de tu propia forma de hablar.

Para cambiar algo primero tienes que saber qué cambiar.

Razón #2: La lengua no es tan rápida como la mente

Te encuentras en una conversación donde estás hablando de un tema muy cómodo para ti, donde te desenvuelves con extrema facilidad.

En tu cabeza lo tienes todo clarísimo.

Pero al transformar los pensamientos en palabras, éstas se atropellan unas a otras y sale una maraña extraña de sonidos de tu boca.

La solución para este problema está clara:

Habla

más

lento

🙂

Tómate tu tiempo, no es ninguna carrera.

Razón #3: El foco de atención de la gente es mayor de lo que parece

Hay personas (muchas personas) que tienden a hablar más que a escuchar.

Cuando hablas con alguien a quién no le interesa lo que le tienes que decir pero hace ver que sí le interesa, suele pasar eso.

Y si hablas más lento de lo que les gustaría, encuentran huecos (¡o los crean!) en tus frases para decir lo que quieren decir, sin importarles interrumpirte.

Cuando esto me ha pasado, me he encontrado a mi mismo acelerando mi ritmo de habla sólo para poder decirles lo que quiero decirles sin que me interrumpan.

Eso hace que no se te entienda igual de bien, y normalmente generas tensión en tu voz.

Y al final te interrumpen igual… 😐

Pero la gracia está en que la gente puede llegar a prestar mucha atención, cuando algo les interesa.

Así que si estás hablando con alguien a quién no le interesa lo que le tienes que decir, no comprometas tu dicción y relajación vocal en un intento de que te escuchen.

Si no les interesa, da igual a la velocidad que hables.

Mi consejo es que mantengas una buena forma de hablar, algo muy natural.

Sorprendentemente muchas veces estas mismas personas bajan sus revoluciones y acaban por prestarte más atención.

¡Eso sí! No es cuestión de hablar demasiado lento, porque si no la gente se aburre y consigues el efecto contrario 🙂

Razón #4: ¿Te falta aire?

Administrar el aire es una parte muy importante de la comunicación.

Y no me refiero a que tengas que coger más aire.

Me refiero a que lo administres.

Por norma general, esto significa que debes coger menos aire, pero más frecuentemente.

Si coges mucho aire y lo exprimes hasta la última gota, vas a acabar tensando tu voz al final de cada frase.

Seguro que alguna vez has escuchado a algún cantante o locutor que, de tanto en tanto, se le escuchar coger aire de manera exagerada.

Cuando oyes eso, es muy probable que le esté pasando justo lo que aquí te he descrito.

Asegurarte de hacer bien esto también te ayudará con los puntos anteriores, ya que estarás mucho más relajado, tanto vocalmente como emocionalmente (el uno afecta al otro).

Razón #5: No estás vocalizando bien del todo

Este apartado tiene chicha, porque hay varias formas para vocalizar mal 🙂

¡Mueve esa lengua!

Las vocales son lo más importante del lenguaje, y si no las vocalizas bien, la comunicación se resiente mucho.

Practica hablando más despacio, asegurándote de pronunciar bien todas.

Pero no me refiero a exagerar la forma de las vocales con la boca, ya que eso puede crearte tensiones.

Los labios son menos importantes que la lengua a la hora de articularlas, por lo que ganarás más si centras tu atención en ella.

Busca siempre articular claro, pero de una forma natural.

Para entrenar la lengua viene bien el típico ejercicio de ponerte un lápiz entre los dientes, en sentido horizontal, y leer.

¡Desbloquea esa mandíbula!

Una mandíbula bloqueada apaga el sonido de tu voz.

No permite que se proyecte.

La mandíbula debería estar siempre libre y poder moverse.

Para mejorar la posición de tu mandíbula, el también clásico ejercicio del tapón de corcho entre los dientes va bastante bien.

Tapón en boca, libro en mano, y a leer 😛

¡Flexiona esos labios!

Aunque la lengua sea más importante que los labios durante la vocalización, ¡también tienen su papel!

Especialmente con la vocal U.

Sí, puedes pronunciar la U con labios de A, pero queda un poco raro.

Si bloqueas tus labios mientras hablas, el color de las vocales va a ser muy similar entre sí, poniéndolo más difícil al receptor.

La posición de los labios más abierta que necesitas, en sentido horizontal, es la posición que tienes con la boca cerrada, en reposo.

No necesitas abrir más.

Y la posición más cerrada, la necesaria para pronunciar una U.

Si tienes problemas con esto, poner los labios como si fueses un pez y leer (poniendo morritos, como dando besos) suele funcionar bastante bien.

Obviamente no vas a hablar así, sólo es un ejercicio 🙂

¡Incrementa ese volumen!

Hay personas que hablan realmente bajito.

Si es tu caso, ¡no tengas vergüenza y saca voz!

No tienes que gritar ni apretar, simplemente habla un poco más fuerte.

El artículo de la voz de pecho en la mujer puede ayudarte a encontrar esa forma de incrementar un poco el volumen de tu voz hablada.

¿No estás seguro de que no se te entienda al hablar?

Soy como un disco rallado, pero… ¡grábate y escúchate!

Ya sé que siempre lo digo, pero no lo hago por diversión 😛

Escucharte desde fuera es muy diferente a escucharte desde dentro de tu cabeza.

Es la mejor forma de asegurarte de que se te entiende bien al hablar, ¡y te recomiendo que lo hagas!

A veces la gente te hace repetir las cosas alegando que no te entiende o no te oye, pero también hay que tener en cuenta que el problema de comunicación no tiene por qué venir de ti.

En la comunicación siempre hay un emisor y un receptor, ¡y ambos pueden fallar!

Quizás esa persona estaba despistada, está pensando en otras cosas mientras habla contigo, tiene sueño, tiene hambre, …

Es siempre buena idea comprobarlo por ti mismo 🙂

Practica todo esto durante unos días y te garantizo que obtendrás resultados 🙂 Cuando los obtengas, ¿por qué no te pasas de nuevo por aquí y compartes el artículo en las redes sociales para que nos entendamos todos un poco mejor? ¡Gracias! 😀

Imagen: AtribuciónNo comercial Algunos derechos reservados por JoeBenjamin

  • eduar brito dice:

    muy buen articulo me animo mucho ya que en toda mi vida no me habia precupado por buscar solucion a ese problema de entender porque la gente no me entedia al hablar.

  • mey dice:

    A mi me pasa seguido. Me dicen cosas como «no entiendo». Es algo que me da frustración. Gracias por los consejos.

  • Arturo Vivó dice:

    Hola. Tengo una amiga que habla bien y con un buen volumen, pero cuesta oírla. Sobre todo cuando hay algo de jaleo alrededor. Es algo curioso porque a otra gente con el mismo volumen y capacidad de expresión si la entiendo.
    No sé si es algo del timbre de la voz, de la vibración de las cuerdas,etc…

    ¿Alguna idea?

    Gracias.

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