Las 7 frases con las que te han engañado en el canto

las 7 mentiras del canto¡Sorpresa! Hoy es un día muy especial 🙂

Estrenamos programa de podcast, El Sensei del Cantante, con un primer capítulo doble sobre las 7 mentiras que te han contado sobre el canto.

Si quieres saber más acerca del programa, haz clic aquí. Esta es sólo la primera entrega de muchas por venir 🙂

De hecho, para celebrar la inauguración del programa, vamos a publicar 4 entregas en las dos semanas siguientes, así que estate al loro 😀

El Sensei del Cantante

En este primer capítulo doble, vamos a hablar sobre 7 frases que se suelen escuchar en referencia al canto y que son mentira.

Estas mentiras hacen que no puedas progresar con tu voz como deberías o directamente hacen que abandones tus sueños ¡y eso nosotros no lo podemos consentir! :mrgreen:

Las 7 mentiras sobre las que te vamos a hablar en esta entrega son:

  1. Para cantar bien hay que nacer con el don
  2. Para proteger las cuerdas vocales has de aprender a respirar con el diafragma
  3. Tienes que sonreír la nota
  4. Tienes que aprender a poner la voz en la máscara
  5. Hay que cantar con la estómago, no con la garganta
  6. No tienes oído para cantar porque desafinas
  7. Si quieres cantar jazz (o cualquier otro estilo), es mejor que estudies lírico

¡Aquí hay chicha para rato! 😀

Pero nuestro Sensei nos ha traído su sabiduría sobre estos temas y nosotros te la transmitimos ahora a ti.

Ahora también puedes seguir el podcast El Sensei del Cantante en Apple Podcasts, Google Podcasts, Spotify, SoundCloud y iVoox, desde tu navegador o smartphone.

Transcripción del episodio

En este primer capítulo vamos a hablarte sobre algunas frases que habrás oído acerca del canto y que es probable que te hayan confundido.

Vamos a explicarte por qué no tienen sentido y cómo deberías enfocar tu aprendizaje.

La primera de estas mentiras es que no se puede aprender a cantar si no tienes buena voz.

Y le voy a pasar el testigo a Carlos que te lo va a explicar muy bien porque él lo ha vivido en primera persona.

Mentira #1: No se puede aprender a cantar si no tienes buena voz

Y no sólo es mentira, si no que además es mentira cochina, pero bueno.

Vamos a empezar por el principio y lo primero es que hay que intentar entender el por qué se cree que es verdad esta frase.

¿Por qué no puedo aprender a cantar si no he nacido con buena voz?

Para mí, la razón “numer one” es que hay gente que realmente sabe cantar sin haber tomado ningún tipo de formación y puede parecer que tenga un don, ¿no? Y hay gente que no, que no puede hacerlo.

Pero es que además de esto hay varios factores más.

Primero, que la voz es algo muy personal.

Es algo que ha estado contigo toda tu vida tal y como es. Has crecido con ella y es la que tienes.

Por esa misma razón parece que sea algo que no vaya a cambiar nunca ni que puedas cambiar de ninguna forma.

Y en segundo lugar porque realmente hay muy poca gente que sepa enseñar a cantar y mucho menos a cantar desde 0.

Hasta aquí tiene sentido, ¿no?

Probablemente ahora estás pensando, vale guay, estoy de acuerdo, pero entonces ¿por qué crees que sí se puede aprender a cantar aunque no tengas buena voz o no se de bien o no tengas el don?

Pues porque para empezar no hay más que entender cómo funciona la voz o qué es la voz, mejor dicho.

Y es que la voz no es más que un conjunto de músculos trabajando en sincronía.

De la misma forma que aprender a caminar cuesta tiempo y sobretodo muchas caídas, porque hay un montón de músculos que deben de coordinarse correctamente para aguantar el equilibrio, aprender a utilizar todos los músculos que ponen en funcionamiento la voz de forma sincronizada lleva tiempo, mucha práctica y mucha paciencia, y es imprescindible una buena guía. Una guía de un experto vocal que sepa por donde llevarte.

Y es que si no es como aprender a tocar la guitarra, o querer aprender a tocar la guitarra sin un buen profesor… Al final sí, te puedes defender, pero si no sabes lo que estás haciendo, pocos avances vas a hacer y además con malos vicios, malas posturas y malo de todo.

Siguiendo con la analogía de la guitarra, también a veces creemos que no podemos aprender a cantar porque en una clase o en dos clases no somos la leche, ¿no? no cantamos como nos gustaría.

Pero es que de nuevo con la guitarra, en dos clases tampoco tocas nada como te gustaría.

Pero también puedes verlo a la inversa:

Alguien que sabe cantar bien puede cantar mal propósito, y esto es otra forma de ver que se pueden utilizar los mismos músculos de diferentes formas.

Y es que al final, cuando quieres aprender una habilidad nueva tienes que dedicarle muchísimo tiempo y muchísima práctica.

Si tienes algún amigo que toque la guitarra o que toque la batería o cualquier otro instrumento o haga cualquier otra cosa super complicada, pregúntale cuánto tiempo le ha llevado tocar como toca o hacer lo que hace como lo hace. ¿Cuántas horas de práctica diarias?

Eso debería darte una visión bastante parecida de lo que te va a costar a ti aprender a cantar.

Puede que más o puede que menos, pero lo que está claro es que no es magia.

Y para acabar, te voy a poner aquí un ejemplo de un error de un tenor muy famoso que corre por Youtube para demostrarte que incluso los mejores, y los que saben cantar de forma increíble pueden fallar.

Y si pueden fallar es porque sus músculos, en ese momento, no han coordinado correctamente. De nuevo esto te indica a que tú puedes aprender a coordinar correctamente tus músculos con práctica y mucha paciencia.

Te dejo con el ejemplo de este tenor y luego pasamos a la mentira número dos. (ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO).

Mentira #2: Para proteger tus cuerdas vocales tienes que aprender a respirar con el diafragma

Muy bien, pues la mentira número dos es que para proteger tus cuerdas vocales tienes que aprender a respirar con el diafragma.

Mira que ésta es justamente en la que me engañaron a mí.

La verdad, si tuviera que elegir una te diría que ésta en concreto es la estrella de las mentiras.

Y además es la más utilizada por los profesores de canto.

Absolutamente todos te quieren enseñar a respirar con el diafragma.

Y es que hay mucha confusión con este tema.

Esta creencia está muy arraigada.

¿Por qué?

Porque muchas personas no saben realmente cómo funciona la respiración, no lo entienden o nadie se lo ha explicado.

Muchas personas confunden una respiración relajada con utilizar el diafragma o no.

¿Cómo funciona la respiración?

Los pulmones son los que absorben el aire, pero no pueden hacerlo por sí mismos, necesitan la ayuda del diafragma.

El diafragma es ese músculo que hace que los pulmones puedan absorber aire.

¿Cómo lo hace?

Moviéndose hacia abajo.

Se mueve hacia abajo desplazando todos tus órganos internos, tus vísceras, hacia abajo.

Eso hace que a veces parezca que se te hincha la barriga de aire, pero no es aire lo que hay en tu barriga, son tus órganos internos, qué asco, ¿eh?

El caso es que si tu diafragma no funcionara correctamente necesitarías respiración asistida. ¿Por qué? Porque tus pulmones no serían capaces de absorber el aire por sí mismos.

Y tú ahora lo entiendes, sabes cómo funciona la respiración.

Pero si no hubieras escuchado este audio y un profesor te hubiera dicho: “respira con el diafragma” es posible que hubieras encontrado la manera correcta de hacerlo, pero también es posible que hubieras intentado forzar esta sensación de respirar con el diafragma, que esto es lo que me pasaba a mí.

Yo apretaba la barriga en un intento de que entrara en juego el diafragma. ¿Y qué conseguía con esto? Pues todo lo contrario: una respiración mucho más tensa.

Piénsalo, es que es cómo si cogieras un globo y lo inflaras aguantándolo sólo por la boquilla, de manera relajada por así decirlo.

El globo se inflaría normal, todo entero, pero si tú coges ese globo y aprietas el otro extremo se va a inflar por donde puede, sólo por donde puede, pues eso es lo mismo que les pasa a tus pulmones y por eso cuando no respiras correctamente, cuando respiras con tensiones, lo que pasa es que se infla tu pecho, no tu barriga.

En conclusión, que una respiración adecuada tiene que nacer de la relajación, no de intentar controlar un músculo que no deberías intentar controlar porque lo usas de manera inconsciente.

Y ahora si me dejas voy a ser un poco bruta, te voy a decir que si no estuvieras utilizando tu diafragma es probable, o más bien bastante seguro que no estarías escuchando esta grabación.

Y nos encontramos en la mentira número tres.

Mentira #3: Debes sonreír la nota

Debes sonreír al cantar, especialmente en las notas agudas.

Muy bien, lo primero, como siempre, ¿por qué se cree que esto es verdad?

Se cree que esto es verdad porque al sonreír consigues un sonido más brillante en tu voz.

Así de sencillo y así de peligroso.

El oído inexperto sólo capta esta brillantez cuando sonríes la nota, pero se le escapan muchos otros factores.

El problema principal está en la laringe.

Pero antes de eso, ¿qué es la laringe?

La laringe es donde residen tus cuerdas vocales.

Si buscas tu nuez con tu dedo índice tienes el punto exacto donde residen tus cuerdas vocales y ahora sin mover tu dedo índice de tu nuez, prueba a tragar saliva.

¿Ves que tu laringe sube?

Cuando tu laringe sube cierra el paso de cualquier agente externo hacia tus pulmones, por lo que también cierra el paso de la salida de aire desde tus pulmones.

Pues bien, al sonreír o abrir horizontalmente la boca, la brillantez del sonido se consigue porque tu laringe sube, y eso te puede acarrear muchos problemas, ya que estás intentando cantar y tragar a la vez.

Es como si dijésemos que intentas cantar y ahogarte a ti mismo a la vez.

Cada vez que sube tu laringe necesitarás más presión de aire.

Cada vez que subes la presión de aire, sube tu laringe.

Es una batalla que no puedes ganar y que de hecho puedes perder muchísimo, te puedes hacer lesiones en la voz.

Pero tranquilo, no todo está perdido.

Para conseguir esa brillantez sin tener que tener tu laringe en tensión debes conseguir mantener tu laringe estable. Es decir, que no suba en las notas agudas ni baje en las notas graves, pero ahí ya entramos en otro mundo y eso forma parte de un futuro episodio.

Y ahora la mentira número 4.

Mentira #4: Hay que aprender a poner la voz en la máscara

Bueno, seguro que has oído esta frase: Hay que aprender a poner la voz en la máscara.

Y diciendo esta frase me refiero a todas las de imagínate que tu voz sale por los ojos, imagínate que tu voz te sale por la coronilla, imagínate que el aire que respiras es azul…

Sí, sí, todo esto lo he oído yo.

Y es que todo esto se lleva mucho en la enseñanza vocal.

Y es que cuando cantas tienes unas sensaciones que son muy subjetivas, o sea son tuyas, tú las estás sintiendo de esa manera.

Y puede ser que alguien sienta como si pusiera la voz en la zona de la máscara.

Puede ser que alguien, pensando que el aire es azul se relaje.

Esto no significa que para todos sea igual.

Por ejemplo yo, jamás he sentido la voz en la máscara. Y a ver, si yo no siento estas cosas tan extrañas, puede ser que tú tampoco, o sea que no es lo normal.

Porque son sensaciones subjetivas.

Tú como cantante, pues a lo mejor en lugar de sentir como si tuvieras una mosca revoloteando dentro de tu cráneo, pues oye, a lo mejor tienes una sensación como si tuvieras un cosquilleo en el dedo gordo del pie izquierdo… ¿sabes?

Y claro tú me dirás: sí sí, de acuerdo, pero bueno, tampoco me va a hacer daño tener que imaginarme que tengo que poner la voz en la máscara, ¿no?

¡Ja! Pues sí, más de lo que te crees.

¿Por qué?

Porque cuando te intentan enseñar técnica vocal basándose en experiencias subjetivas, cuando tú no las tienes, corres el riesgo de intentar acceder a ellas, a esas sensaciones, de una manera antinatural.

Tus sensaciones deben ser una consecuencia, nunca tienes que buscarlas.

Es como si intentaras construir una casa por el tejado, primero tendrías que poner los cimientos.

El tejado directamente no funciona.

Pues bien, esto es lo mismo. Antes de poder sentir estas sensaciones tienes que tener una buena producción vocal y que vengan de manera natural.

Lo mejor: que serán tus propias sensaciones, no las de otro.

Puede que hasta te sorprendas y dentro de un tiempo le expliques a tus amigos: “mira, pues a mí me vibran las orejas, cuando canto bien”.

Y agárrate, porque ahí viene lo bueno: las sensaciones no sólo varían de persona en persona, sino que tú mismo, en tu misma persona, vas a tener sensaciones diferentes a lo largo de tu trayectoria como cantante.

A medida que vayas progresando, que vayas sintiendo cada vez más relajación, etcétera, etcétera, tus sensaciones van a ir cambiando.

Oye, pues igual mañana te vibran las orejas y dentro de un mes, pues sientes un cosquilleo en la punta del dedo gordo del pie, nunca se sabe.

Y llegamos a la mentira número 5.

Mentira #5: Tienes que cantar con la barriga

La mentira número 5 es cuando te dicen que tienes que cantar con la barriga, con el estómago, que no se canta con la garganta, etcétera, etcétera, etcétera.

Vale, ¿por qué se cree que esto es verdad?

Porque cuando cantas de forma incorrecta empiezas a sentir molestias en la garganta, precisamente, como por ejemplo cosquilleo, tos, mucosidad, disfonía, ronquera, bla, bla, bla.

Pero el caso es que en el estómago no hay ni voz, ni cuerdas vocales, ni nada parecido y la garganta forma parte de tu aparato fonador.

Así que vamos a ponernos en situación.

Existen tres factores principales para producir la voz:

Primero tienes la fuente, la gasolina. Que no es más que el aire que viene de tus pulmones.

El segundo factor, es el emisor, el motor. Que vendrían a ser tus cuerdas vocales, que son las que generan el sonido.

Y el tercer factor es el amplificador o resonador. Esos son resonadores como tu laringe, faringe, cavidad bucal y cavidad nasal.

Sólo con esto ya sabes que el estómago no entra en juego ni al cantar ni al hablar.

Excepto quizás para hacer cierto tipo de sonidos, pero que no son muy útiles para cantar.

Hasta aquí parece algo inofensivo, pero realmente, este tipo de frases te puede llegar a perjudicar.

En lo que te puede perjudicar intentar cantar con el estómago es que puedes acabar haciendo fuerza con tus abdominales, lo que hará que pongas muchos músculos en tensión, utilices demasiada fuerza para cantar y acabes gritando y haciéndote daño en la voz.

Y no te lo digo porque me lo haya dicho un ángel, sino porque yo mismo lo he vivido y realmente cada día con nuestros alumnos lo vemos.

Y luego está el tema de la garganta, que como te decía antes, puedes ver que es imposible no cantar con ella, porque la voz prácticamente nace ahí, un poco más abajo, en la laringe.

El truco está, por decirlo de alguna forma, en utilizar sólo los músculos que necesitas utilizar para cantar o para hablar, que dicho así suena muy fácil, pero si lo consigues verás como tu garganta no te va a doler.

De hecho, llegar a controlar los músculos que accionan tus cuerdas vocales es cerca del 80% del groso del trabajo de la técnica vocal. Es lo más difícil de todo.

Todo lo que salga de estos tres factores de producción de voz no va a ayudarte demasiado, como por ejemplo: dobla un poco las rodillas, cubre la voz, aprieta tus glúteos, …

Tu voz sólo está en un sitio y no puedes moverla de ahí.

Mentira #6: Desafinas porque no tienes oído para la música

Mentira número 6: niña tu no tienes oído para la música.

Seguro que la has oído un montón de veces y es que se suele relacionar con un problema de oído el que desafines, cantes mal, etcétera.

Pero vamos a ver, yo tengo oídos y tengo voz y no son lo mismo.

Los oídos están a los lados de la cabeza y la voz sale por la boca, yo pienso que no son lo mismo, ¿no?

Pero vale, pongamos por caso que tu oído está desentrenado y te cuesta decirme si una nota está afinada con otra.

¿Me puedes decir si dos notas son iguales?

Si puedes, está claro, no tienes ningún problema de oído.

Pero vamos a poner un ejemplo: ¿Dirías que estas dos notas son iguales?

(ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO)

¿Y estas otras?

(ESCUCHAR EL AUDIO PARA OÍR EL EJEMPLO)

Muy bien, las dos primeras eran iguales y las dos últimas eran diferentes.

¿Has acertado?

Si es que sí, perrito piloto para ti.

¿Qué no?

Pues puede ser que tengas un problema de oído, pero puede ser que no.

Puede ser que tengas que entrenar un poquito en diferenciar las notas.

Simplemente.

Me estás oyendo, me estás oyendo a mí, así que que tengas un problema de oído es raro, ¿sí?

Si no no estarías escuchando esto, estarías leyendo.

Y si quieres salir de dudas del todo, super fácil.

Sólo tienes que hacerte un examen de audición. Ahí te dirán sin tienes un problema de oído o no.

Vale te he convencido y tus oídos están perfectos.

Entonces, si tus oídos están perfectos, ¿por qué no puedes afinar bien?

Pues yo te lo digo: porque no cantas con los oídos.

Venga va, me pongo seria y te lo explico.

Hay un proceso desde que escuchas una nota hasta que la cantas.

Primero, la frecuencia de la nota entra por tu oído y llega hasta tu cerebro.

Entonces el proceso la procesa y la entiende.

Luego manda una señal a los músculos de la voz para que empiecen a generar el sonido.

Si tus músculos están bien ajustados, bien entrenados, harás exactamente la misma nota que has escuchado, pero si no, harás otra diferente. Y aquí es donde está la clave.

Si al escucharte en una grabación eres capaz de diferenciar si estás o no desafinando, si eres capaz de diferenciar las notas, entonces no tienes un problema de oído.

El problema es que tus músculos vocales aún no saben cómo deben coordinarse para producir la nota que tu cerebro les ha dicho que hagan, pero tú estás oyendo que está mal, con lo que no tiene ningún sentido que sea un problema de oído, si no no lo oirías.

Lo único que necesitas es que tu cerebro sepa transmitir bien la información a tus músculos o que tus músculos entiendan bien a tu cerebro y esto es así aunque sólo sean algunas notas las que desafinas y encima aunque no sea siempre que las desafinas.

Lo que necesitas realmente es practicar, practicar y practicar hasta que esta coordinación se vuelve automática, así que tranquilo, que el problema, muy probablemente no está en el oído, sólo tienes que aprender cómo hacer esas notas. Es más, te voy a decir otra cosa.

Hay gente que sabe que tiene problemas de oído, que oye menos de lo normal y aún y así es capaz de identificar las notas, o sea que aunque tuvieras un leve problema de oído en el cual oyeras mucho más bajito todo, igualmente podrías cantar sin desafinar, porque la información llega a tu oído igualmente, sólo tienes que aprender a procesarla, igual que cualquier otra persona.

Y llegamos a la última mentirijilla, la mentirijilla número 7.

Mentira #7: Para aprender a cantar hay que estudiar lírico

Que es que si quieres cantar jazz o cualquier otro estilo es mejor que estudies lírico.

¿Y por qué alguien te diría esto? ¿Por qué se cree que esto es verdad?

Por la sencilla razón de que el lírico es uno de los estilos más difíciles de cantar.

Y visto así parece bastante lógico, pero te voy a explicar por qué esto es mentira:

Lo primero es que si estudias canto lírico vas a aprender eso, a cantar lírico.

No hacer diferenciación entre técnica y estilo es un problema, sobre todo para los cantantes que quieren cantar estilos modernos pero siguen el consejo de estudiar canto clásico.

Para aprender a cantar cualquier estilo, lo que tienes que hacer es técnica vocal, que consiste primero en construir tu instrumento y aprender a tocarlo.

Y si te estás preguntando qué narices te estoy contando, ahora mismo voy a eso.

Con construir primero tu instrumento y luego aprender a tocarlo, me refiero a que debes poder cantar cada nota de tu registro con la misma facilidad, poder conectar tu voz de pecho con tu voz de cabeza sin que se quiebre tu voz y sin que haya cambios notables en la calidad del sonido.

Cuando tu voz responde a lo que quieres hacer sin tener que pensar en cómo hacerlo, es decir, que sea tan natural como hablar, escribir, caminar, etcétera, cantar un estilo u otro implica aprender el tipo de notas, de melodías, de adornos, de sonidos, etcétera de ese estilo en concreto que quieres cantar.

Para acabar con una analogía molona, es como comparar la técnica vocal con el motor de un coche y la carrocería con el estilo.

Si tienes un motor guapo de coche, vas a poder ponerle la carrocería que quieras encima, que la respuesta de ese motor va a ser la misma, la potencia la velocidad, etcétera, etcétera.

En cambio si le pones una baratija de motor a un tanque, pues como que no se va a mover.

Imagen: AtribuciónCompartir bajo la misma licencia Algunos derechos reservados por MandoBarista

  • Natalia dice:

    ¡Holaaaa! ¡Qué bueno que están haciendo ese programa! Felicitacioooones…

  • Jorge Jorge Beitra dice:

    Gracias, sus lecciones han hecho posible que corrijamos errores en la educación musical, brindándonos la oportunidad de hacer realidad nuestros sueños…

  • Daniel dice:

    Buenísimo!!! Muchas gracias!!! Desde Argentina !!!

  • claudia dice:

    Hola. Me sirve mucho todo lo que explican. Estoy aprendiendo mucho. Me fascina cantar!

  • Amelie Soria dice:

    Es realmente maravilloso que hagan algo así! Muchas Felicidades!
    Me identifique con varias frases porque maestros de canto me lo han dicho y si es algo que desanima, muchas gracias por darse el tiempo de compartirlo, es realmente bueno.

  • Roberto dice:

    Impresionante, lo mejor que he encontrado en toda mi busqueda. Aprecio mucho el esfuerzo que hacen para que esto nos llegue hasta nuestro correo. Que Dios los bendiga abundantemente.

  • Tony dice:

    Que grandes!! Ya en su dia me sirvieron muchos de vuestros consejos y ahora comienzo poco a poco con los podcast. Seguro que me vendrán de perlas. Muchas de esas mentiras me las habia creído…

    Por cierto Esther, si hablas así, no me quiero imaginar como cantarás… jejeje 😉

  • Liza Elvira dice:

    Gracias por dejar me formar parte de la comunidad…hace años que empecé a cantar pero lastimosamente muchos mitos del canto me desanimaron poco a poco ahora de nuevo vuelvo a poner le ganas espero que me sirva ya a mis 33 años…un gran saludo Carlos y Esther

  • Andrés Acuña Salinas dice:

    gracias he aprendido «caleta»(mucho,harto,demasiado)como se dice áca en Chile.se pasaron,son unos verdaderos senseis del canto.

  • Gregorio Medina dice:

    En verdad me han animado a seguir por este camino, lo que han dicho en el audio me convence y me han abierto el panorama sobre el canto.
    Gracias maestros!

  • JOSE CRUZ dice:

    ok, yo tambien estoy mas confundido que antes, porque yo pence que aplicaba bien la tecnica de la respiracion,,,ahora no se como empezar de nuevo, obio voy a seguir todos sus consejos y henceñanzas y espero entender como trabajar los musculos adecuados para poder desarollar mas mi voz,y bueno aprovecho para agradeser todo lo que nos brindan a las personas que nos dedicamos a cantar, BENDICIONES¡¡¡¡¡¡

    • Entiendo tu confusión, Jose. Recuerdo cuando empecé a descubrir estas cosas, y también me chocó, porque no era lo que había oído hasta entonces.

      Nuestra intención no es confundirte, sino ayudarte a deshacerte de ideas erróneas, y no por eso tienes que empezar de nuevo ni quedarte estancado! Usa el nuevo conocimiento y, sobre todo tu sentido común, para desarrollar tu voz.

      Si puedes estudiar con un profesor de canto que no se base en mitos y enseñanzas arcaicas, mucho mejor! 🙂

  • Pedro dice:

    Simplemente excelente. Esta información vale oro para todos aquellos que en determinados momentos de la vida hemos creídos en todos eso mitos sobre el canto.

    Saludos. 🙂

  • silvana lallana dice:

    Muy bueno, saludos desde Argentina.

  • May dice:

    Gracias, me habeis animado mucho para seguir. Acabo de empezar a cantar en un coro que ya lleva muchos años formado y me parecia imposible ponerme algún día a la altura de ellos.

  • carlos dice:

    Son muy claras las explicaciones y tenéis una voz modulada en forma agradable. Felicitaciones. Gracias por quitar la confusión de frases comunes y abrirnos con libertad a la vibrante experiencia del canto.

  • Marelin pimentel dice:

    Muchas gracias por sus palabras! La verdad es que anima mucho y nos ayuda para empezar en este camino del canto 🙂

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