4 dificultades de los hombres al cantar notas agudas

4 dificultades de los hombres al cantar notas agudasLas notas agudas suponen un reto importante para cualquier cantante.

Aunque tanto hombres como mujeres tengamos el mismo aparato fonador, son ligeramente diferentes, por lo que tenemos que tener en cuenta esas pequeñas diferencias al utilizarlo.

También hay que añadir el componente social.

Ya nos centramos anteriormente en ayudarte a cantar notas agudas si eres mujer, así que hoy nos centramos en ayudarte si eres hombre.

¿Cómo vamos a ayudarte en este camino?

  • Explicándote cuáles son las 4 dificultades con las que nos encontramos CASI SIEMPRE
  • Con 4 ejercicios, uno por cada dificultad, para que puedas empezar a superarlas

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Transcripción del episodio

Cantar notas agudas es difícil para prácticamente todo el mundo, y hoy me voy a centrar en los problemas que nos encontramos los hombres para cantarlas.

Es un gran reto que requiere de mucha y mucha paciencia, porque es un proceso largo que lleva su tiempo, por lo que es importante que no te agobies si no lo consigues en poco tiempo.

Para cantar notas agudas, lo más importante es empezar desde el principio con buen pie.

De no ser así, nunca te va a resultar fácil cantarlas.

Así que vamos a empezar por el principio, por lo más importante: la voz de cabeza.

Y vamos a hacerlo viendo las 4 dificultades más comunes a las que nos enfrentamos cuando nos dedicamos a entrenar nuestras notas agudas.

Aunque sean las dificultades más comunes, si nada de lo que te voy a explicar te encaja, no dudes en escuchar el episodio 68 de El Sensei del Cantante.

Y antes de empezar, estoy obligado a recordarte que estos ejercicios son sólo una guía para tratar de ayudarte con tus notas agudas, y no quiero confundirte haciéndote pensar que es lo único que necesitas.

Hacer ejercicios al tuntún sin tener claro qué necesitas para tu voz puede ser perjudicial, así que si en algún momento sientes molestias o dolor, para inmediatamente.

Es posible que no sea eso lo que necesitas, o que no lo estés haciendo correctamente.

Dicho esto, espero ayudarte a avanzar en la dirección correcta 🙂

¡Vamos allá!

Dificultad #1: No aceptar tu voz de cabeza

En este sentido, las mujeres lo tienen un pelín más fácil, ya que su sonido de voz de cabeza está mucho más aceptado que el de los hombres, concretamente en el canto lírico.

Cuando nosotros accedemos a nuestra voz de cabeza, normalmente ni lo sabemos.

Con diferencia, la frase más común que dicen los hombres al descubrir su voz de cabeza por primera vez es: pero esto es falsete.

Yo también la dije en su día.

Pero aquí hay dos cosas importantes que tenemos que ver.

La primera es que el falsete no es lo mismo que la voz de cabeza, y es importante que aprendas cuanto antes la diferencia entre ambos.

Para eso, escúchate el episodio 12 de El Sensei del Cantante.

Y la segunda es que es cerca de 100.000 veces mejor que utilices tu falsete a que te estanques en voz de pecho para cantar agudo.

Lo sorprendente es que, en la gran mayoría de las veces, los hombres ya hacemos voz de cabeza pero pensamos que es falsete.

Si eso te pasa a ti, sin duda haz falsete, porque en realidad no lo estás haciendo, y seguir por ese camino es el principio del entrenamiento necesario para cantar notas agudas.

Pero también puede ser que no tengas ni la más remota idea de cómo utilizar tu voz de cabeza, así que vamos a hacer algo muy sencillo para que la descubras.

Es tan sencillo que no lo puedo ni llamar ejercicio…

Sólo di UUUUU.

(El ejemplo está en el audio)

Pruébalo.

Ese sonido es el principio de todo, en serio.

Puedes aceptarlo o no aceptarlo, sé perfectamente que al principio es difícil, pero mi recomendación es que lo aceptes y sigas por ese camino.

Dificultad #2: O te quedas en voz de pecho o rompes a voz de cabeza

Descubrir la voz de cabeza suele ser fácil.

Seguramente tú mismo la acabas de descubrir ahora, si es que no la conocías ya.

Ahora nos vamos a encontrar con uno de los mayores obstáculos que hay en nuestro camino hacia el registro agudo: pasar de voz de pecho a voz de cabeza de forma suave.

Tenemos que ser capaces de sincronizar los músculos que se activan para generar la voz de pecho y los que se activan para generar la voz de cabeza.

Y la dificultad está en que solemos tener la voz de pecho muy desarrollada, mientras que la voz de cabeza es muy débil y apenas sabemos coordinarla.

Es bastante normal.

Al fin y al cabo, nos pasamos prácticamente todo el día utilizando la voz de pecho, ignorando la voz de cabeza.

Y aunque el objetivo sea fortalecer la voz de cabeza, no podemos hacerlo en un par de minutos.

Sin embargo, necesitamos que ambas estén al mismo nivel y hacerlas crecer juntas, ya que si no nunca tendremos un equilibrio.

Así que la única solución que nos queda es reducir la fuerza de la voz de pecho primero, para poder trabajar ambas conjuntamente.

Esto no quiere decir que tu voz de pecho se vaya a hacer más débil, ya que esto sólo es un trabajo temporal para poder desarrollar tu voz al completo.

Y la mejor forma de reducir la presión en la voz es reduciendo el volumen, por lo que haz el siguiente ejercicio con el menor volumen posible.

Si es necesario, que apenas se te oiga.

Lo que quieres es encontrar ese camino que une a ambos registros, sin importar el volumen.

(El ejercicio está en el audio)

Dificultad #3: Engrosar la voz a medida que cantas más agudo

Esto está muy relacionado con el rechazo que solemos tener hacia la voz de cabeza.

Siempre intentamos que nuestra voz suene muy masculina, pero hay que tener cuidado con eso, porque para hacerlo tendemos a engrosarla.

Y engrosar la voz, por lo general, no es buena idea.

Solemos engrosarla ejerciendo presión con músculos que no deberían ni activarse, como los músculos externos del cuello.

Debemos permitir que la voz se adelgace a medida que cantamos más agudo, porque si no acabaremos forzando o gritando.

Para esto suele venir muy bien utilizar la voz de bruja o voz faríngea.

(El ejemplo está en el audio)

Recuerda que es importante que no te estanques en la voz de pecho.

Para ello, “cambia a falsete” (entre comillas), pero esta vez céntrate en no perder el sonido de voz de bruja.

Si lo pierdes un poco, no pasa nada.

Es mejor perderlo que forzarlo.

A base de practicarlo deberías ir siendo capaz de mantenerlo.

¡Empezamos!

(El ejercicio está en el audio)

Dificultad #4: No sientes demasiado esfuerzo, pero tu voz baila

Solemos encontrarnos en un punto en el que somos capaces de cantar notas más agudas, con relativa facilidad pero aún con esfuerzo, y puede que cuanto más agudo cantemos, más fácil sea.

Hasta cierto límite, por supuesto.

Pero también sentimos que no tenemos un buen control de la voz.

¿Qué está pasando?

En teoría lo estás haciendo todo bien.

Y es cierto que seguro que estás haciendo cosas bien, porque si no no podrías cantar esas notas, pero aunque estés controlando bien tus músculos vocales, hay otros factores que pueden entorpecer el funcionamiento de éstos.

Principalmente la laringe.

Sí, la laringe es omnipresente en cuanto a problemas vocales se refiere…

Por eso tenemos que aprender a que no entre en juego, a que esté relajada en todo momento.

Vamos a intentar conseguirlo utilizando la voz de bostezo.

¡Arreando con el ejercicio!

(El ejemplo está en el audio)

Imagen: Algunos derechos reservados por Little Cat Photography

  • AngelRiff dice:

    Muy bueno este episodio, pues yo siempre he tenido un problema y es cuando me toca subir es como si la quijada y los musculos del cuello se me aprietan, y me cuesta trabajo ir a la voz de cabeza, es por eso que ayo muy importante este artículo. muchas gracias amigo

  • Daniel dice:

    Que puedo hacer cuando me pica la garganta o me duele ?

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