¡Soy maestro y me quedo sin voz! Problemas y soluciones

soy maestro y me quedo sin voz

Nos dedicamos a trabajar con cantantes para mejorar el tono, el rango, el volumen, …

Pero existen muchos otros profesionales de la voz con obstáculos vocales que también necesitan ayuda.

¿Eres profesor de escuela y sufres problemas vocales? Este episodio está pensado para ti 🙂

¿Qué vas a aprender en este episodio?

  • Saber si debes operarte o no las cuerdas vocales
  • Que aunque sea una profesión reglada, también existen foniatras con ideas y prácticas arcaicas
  • ¿Qué tipo de reeducación vocal te va a ayudar de verdad?
  • Soluciones inmediatas a algunos problemas concretos

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Transcripción del episodio

¿Sabías que entre el 12% y el 22% de profesores de escuela padecen afonías o disfonías cada año?

¿Y que el 40% de los profesores padecen afonías o disfonías al menos una vez en toda su carrera?

Realmente me parece alarmante.

Incluso el 5% de la población española tiene algún trastorno de la voz, donde entre el 20% y el 30% son por cuestiones del mal uso.

No he tenido ni que pensármelo: este episodio lo dedico a todos los profesores de escuela para tratar de ayudarles con este tipo de problemas, porque realmente pueden ser graves y, como mínimo, muy frustrantes.

Primero la pregunta más urgente: ¿Necesitas operarte?

Aunque esto te lo tiene que decir un otorrino, te recomiendo que no te quedes con la primera opinión que recibas.

Hay otorrinos que prescriben operaciones vocales demasiado alegremente, cuando realmente ni es necesario ni es la solución.

Te curarán el problema, pero no lo arreglarán.

También hay otros que simplemente por tener el tabique nasal desviado te van a recomendar operarte para corregirlo.

Te dirán que si no te llega todo el aire posible tendrás problemas vocales, pero te puedo jurar y perjurar que esto no es cierto.

En un momento te hablo más sobre esto.

Yo sólo te recomendaría acceder a operarte si:

  • Uno o varios otorrinos te han dicho que si no te operas pronto puedes tener problemas de salud.
  • Si ya has probado a reeducar tu voz sin obtener mejoras.

Si no, antes puedes probar la vía de la reeducación vocal.

Si la operación es inevitable…

Sigue todas las indicaciones del proceso de recuperación, y tómate aún más en serio el entrenamiento vocal.

Las lesiones vocales aparecen por abusar de la voz, así que aunque te operes, con el tiempo te volverá a ocurrir lo mismo si no aprendes a cambiar tus hábitos vocales.

Yo me acabo de operar y me siento bien

Insisto: no hay mejor solución que arreglar el problema de raíz.

Si vas poniendo parche sobre parche, al final la rueda revienta.

No pienses que una operación es la solución definitiva.

Una operación es una señal de que algo va realmente mal y que tienes que ponerle remedio.

Y antes de seguir, volvamos al tema de la respiración y a otras cosas relacionadas.

Los mitos de la voz

Ya sea un otorrino, un foniatra o un profesor de canto, si te dice cosas como que la respiración es el pilar del canto, que tienes que aprender a colocar la voz o que la altura de la voz no es correcta, sal por patas.

¿Por qué te lo digo?

Porque todo eso es desconocimiento del funcionamiento de la voz y, en el peor de los casos, explicaciones ambiguas que pueden llevarte a confusión.

Y la confusión no te llevará a establecer patrones musculares concretos y eficientes en tu voz, que es lo que necesitas si quieres no quedarte sin ella después de un día de clases.

Lo malo es que es más difícil de reconocer cuándo te dicen algo que parece que tiene sentido, pero en realidad no es bueno para tu voz.

El foniatra me ha dicho que tengo que hablar más grave o más agudo

Esto es peligroso, porque te hace manipular tu voz para sonar de una forma determinada.

Conozco un caso de una chica, profesora de escuela, con la voz ronca al hablar, y en el foniatra le decían que tenía que hablar más agudo.

Su voz sonaba mejor, pero no era la solución, porque no estaba utilizando un tono normal para hablar.

Es como si yo estuviese hablando así.

Simplemente no es natural, y lo que es peor, no arreglaba el problema real, que era que no sabía coordinar correctamente la musculatura de su rango vocal hablado.

Eso no sólo hacía que su voz fuese débil, cosa horrible para un profesor de escuela, si no que no le permitía alzar la voz de forma segura si lo necesitaba.

Y también puedes tener otro tipo de problemas si te hacen hablar más grave, o con más cuerpo, o lo que sea.

Al final estás mareando a todo tu aparato fonador.

Si no sabes muy bien lo que estás haciendo, y no me refiero sólo intelectualmente, sino también porque no tienes el dominio suficiente de tu voz, lo que consigues es empezar a utilizar músculos que no deberían utilizarse.

Eso se traduce en tensiones innecesarias, como estrujar tu laringe, tensar tu mandíbula, tu lengua, y un sinfín de cosas más.

Cuando lo que tienes que conseguir es que la voz funcione correctamente con el mínimo es fuerzo.

Tu meta es hacer menos, no más, pero hacerlo bien.

Por eso te recomiendo que huyas de cualquier manipulación permanente de tu voz.

Y digo permanente porque una cosa totalmente distinta es manipular tu voz en ciertos puntos de tu entrenamiento vocal.

Por ejemplo, si tú también tienes la voz débil, al principio necesitarás hacer ejercicios que activen la musculatura correcta en tu rango grave, y eso no se consigue con sonidos que puedas hacer, a día de hoy, de forma natural con tu voz.

Por eso puede ser interesante manipular tu voz para hacer este sonido.

Entonces… ¿Qué tipo de reeducación vocal necesitas?

No sé cómo trabajan todos los foniatras, pero yo te recomiendo que estudies canto.

Tampoco servirá cualquier profesor de canto, ya lo sabes.

¿Cómo? ¿No lo sabes? Entonces no te olvides de escuchar el episodio 59 de El Sensei del Cantante.

Bueno, ahora que el Sensei le da dado al gong ya podemos seguir.

Te decía que un buen profesor de canto va a trabajar tu voz como un todo, en vez de sólo quedarse en una pequeña parte de esta.

Esto es importante, porque cuando mejoras tu voz en ciertas zonas, tu voz mejora globalmente.

No tenemos interruptores que nos pongan en modo “cantar” o en modo “hablar”, técnicamente hablando.

Estamos utilizando el mismo instrumento en todo momento, y todo está interconectado.

Las notas agudas afectan a las graves, y vice-versa.

Por eso te recomiendo estudiar canto si quieres tener una voz en buena forma.

Bueno, ¡estudiar canto y practicar mucho!

Porque esto es un trabajo de repetición y repetición, ya que quieres instalar nuevos patrones neuromusculares, y eso sólo se consigue poniendo cera y puliendo cera.

¿Necesitas una solución inmediata?

Si te dedicas a enseñar en una escuela, seguramente me dirás que sí.

Es fácil dejarse llevar por las leyendas de la abuela y pensar en cosas que te puedes tomar para eliminar tu disfonía, o para que no se te canse la voz durante las clases.

Aunque no te voy a decir que no pruebes este tipo de cosas, sí quiero decirte que no pongas tus esperanzas en ellas, y mucho menos el futuro de tu voz.

¿Verdad que le dices a tus alumnos que tienen que estudiar muchas horas para aprobar los exámenes?

¿Y qué tienen que hacer todos los deberes?

Lo haces porque las cosas no se consiguen de la noche a la mañana, ¿verdad?

Pues me parece que esto se aplica a ti también…

Como mucho, remedios como hacer gárgaras con sal o tomarte un té con limón te aliviarán los síntomas, pero no arreglarán el problema.

Que es genial, pero lo malo es que el problema se irá haciendo más y más grande, hasta que la miel deje de hacer efecto.

Cosas que SÍ puedes hacer para mejorar tu situación de forma inmediata

Por fortuna, vivimos en una era en la que nos encontramos inventos que son la leche.

Vamos a ver si alguna de estas soluciones te puede ayudar.

¿Trabajas con niños pequeños y te cuesta que te hagan caso?

Seguramente tu reflejo será el de pegarles un grito.

Supongo que después de haber tenido mucha paciencia… o no.

El caso es que esos gritos deterioran tu voz mucho y muy rápido.

¿Solución? ¡Un silbato!

A mis oídos, el sonido de un silbato es una de las cosas más molestas que hay, así que… ¿por qué no usarlo para llamar la atención?

Para ti supone el mínimo esfuerzo de pegar un soplido, y los niños van a flipar.

Te doy la bienvenida a esta nueva era de orden, sargento de hierro.

Cuando necesitas transmitir un mensaje además de llamar la atención

Dejar a los niños y a los jovenzuelos medio sordos a base de silbato está bien, pero a veces no es suficiente.

Hasta donde yo sé, no se puede hablar a través de un silbato.

Pero sí existen micrófonos, y te los recomiendo encarecidamente si lo pasas mal durante tus clases.

Hay personas que creen que utilizar un micrófono en clase no es profesional.

No estoy aquí para cuestionar eso, pero sí te preguntaría: ¿perder la voz y no poder dar clases es más profesional?

Guerreando al aire libre

Si me pongo a recordar las excursiones y salidas que hacía con mi clase cuando era pequeño, me entran escalofríos al pensar cómo lo tenían que pasar mis profesores.

Además, cuando las fuerzas del universo conseguían que nos calláramos y estuviésemos atentos, recuerdo que muchas veces no me enteraba de lo que estaban diciendo mis profesores porque estaba demasiado lejos y no llegaba a escuchar bien.

Y es que hacerte oír a viva voz en espacios abiertos puede llegar a ser muy difícil, o directamente imposible.

Llevar aquí un micrófono con un equipo de sonido puede ser muy aparatoso, pero por fortuna tenemos megáfonos.

Puede salvarte la voz, y personalmente creo que, si lo haces en plan divertido y te montas un personaje gracioso, los chavales se lo pueden pasar bien.

¿Te has planteado que tus problemas de voz no son propiamente de la voz?

Seguro que conoces a ese gran enemigo que nos acecha desde las sombras día y noche en este siglo 21: el estrés.

El estrés es uno de los mayores enemigos de la voz, y aunque puedes trabajar para que tu voz mejore, el estrés puede retrasar mucho tu progreso, o incluso paralizarlo.

Ser profesor de escuela puede ser muy estresante.

Si te sientes con estrés y la raíz de éste no son tus propios problemas vocales, tendrás que buscar soluciones fuera del ámbito vocal.

Pero ten en cuenta que mejorar la voz requiere tiempo y práctica, por lo que si en un mes no han desaparecido tus problemas, no descartes aún el mal uso de tu voz y sigue trabajando en ello.

Si sientes que en un mes tu voz ha mejorado, sigue por ese camino, porque también puede ser que tengas que trabajar tanto el estrés como tu voz.

Cuida tu voz igual que cuidas tu preparación como educador.

Al fin y al cabo, si pierdes la voz, pierdes todo lo demás.

Imagen: Algunos derechos reservados por manginwu

  • roberto tripoloni dice:

    hola carlos desde hace tiempo vengo siguiendo todo lo mail y la verdad que estan buenisimo a mi me encantaria aprender lo que pasa que ya tengo 65 años y no se si voy a poder voluntad tengo y se que hay que ponerle muchas ganas

    • Hola Roberto!

      Tanto Esther como yo tenemos alumnos de tu edad y progresan muy bien. No permitas que la edad sea un impedimento 🙂

  • Muy buen artículo, yo trabajo en un Callcenter y se me ha ido la voz por fuerte estrés e inflamación de las cuerdas vocales, ¿qué puedo hacer? Buen día.

    • Justo lo que comento en el podcast: trabajar con un profesor de canto que sepa lo que hace.

      Con el estrés no puedo ayudarte, porque no sé lo que lo provoca y tampoco te conozco personalmente. Sólo puedo decirte que te tomes la vida con más alegría 🙂

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